El acuerdo trilateral allana el camino para más bases de Estados Unidos en Groenlandia y reduce las tensiones por los reiterados llamados de Trump a que la vasta isla pase a formar parte de Estados Unidos. El objetivo del acuerdo es reforzar la presencia militar estadounidense en Groenlandia, pero manteniendo la isla autogobernada bajo control danés. Seguiría aplicándose incluso si Groenlandia opta por la independencia.
