Trump visitó la sede del departamento de Transportes para resaltar su meta de limitar las regulaciones sobre proyectos de infraestructura. Durante una mesa redonda con funcionarios de la Casa Blanca y de transporte estatal, dijo que su gobierno está trabajando para agilizar el proceso sobre permisos.
Alegó que, actualmente, la infraestructura del país es objeto de "risas" y "burlas" y se quejó de que la construcción de autopistas toma mucho tiempo.
Trump ha estado promoviendo planes vagos para mejorar las carreteras, puentes y canales del país, durante lo que sus asistentes han llamado la "semana de la infraestructura".
Pero el testimonio del exdirector del FBI James Comey sobre sus conversaciones con Trump y la interferencia rusa en la elección presidencial pasada ha dominado las noticias.
