El calendario interno preparado por funcionarios estadounidenses que se ocupan de la crisis siria establece una fecha no especificada en marzo de 2017 para que Assad "renuncie" a su cargo como presidente y para que su "círculo próximo" parta. Esto podría producirse más de cinco años después de la primera vez que Obama pidió la dimisión de Assad.
Este calendario está basado en un plan más amplio respaldado por Naciones Unidas que se presentó por primera vez en una conferencia internacional en Viena el pasado noviembre. Según esa estrategia, Siria celebraría elecciones presidenciales y parlamentarias en agosto de 2017.