Las medidas se tomaron esta misma semana, cuando el secretario de Estado, Marco Rubio, determinó que ya no cumplían los requisitos para mantener el estatus de residente permanente legal ni para ingresar a Estados Unidos. Esto se produce después de una decisión tomada a finales del año pasado, cuando también se revocaron las visas de varios diplomáticos y empleados de la misión de Irán ante las Naciones Unidas.
El Departamento de Estado informó el sábado en un comunicado que la sobrina y la sobrina nieta del exjefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, Qassem Soleimani, que perdió la vida en un ataque aéreo de Estados Unidos cerca del aeropuerto de Bagdad en 2020, fueron arrestadas la noche del viernes por agentes de inmigración, después de que Rubio revocara sus tarjetas de residencia permanente.
“Hamideh Soleimani Afshar y su hija están ahora bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos”, se lee en el comunicado, que añade que al esposo de Afshar también se le prohibió ingresar a Estados Unidos.
Según el comunicado, Afshar y su hija habían vivido durante muchos años un “lujoso estilo de vida” en Los Ángeles mientras apoyaban públicamente al gobierno iraní y los ataques antiestadounidenses.
Rubio escribió en una publicación en X que ella es “una defensora abierta del régimen iraní que celebró ataques contra estadounidenses y se refirió a nuestro país como el ‘Gran Satán’”. Añadió que “El gobierno de Trump no permitirá que nuestro país se convierta en un hogar para ciudadanos extranjeros que apoyan regímenes terroristas antiestadounidenses”.
Hasta el sábado, la misión de Irán ante la ONU no había hecho ningún comentario.
Afshar y su hija son las personas iraníes a quienes Rubio les ha retirado su estatus legal en Estados Unidos más recientemente. El Departamento de Estado señaló que hace poco revocó las visas de Fatemeh Ardeshir-Larijani, académica e hija del exasesor de seguridad nacional de Irán, Ali Larijani, quien murió en un ataque aéreo de Estados Unidos e Israel el mes pasado. A su esposo, Seyed Kalantar Motamedi, también se le revocó su visa, indicó el Departamento de Estado. Ninguno de los dos permanece en Estados Unidos.
A principios de diciembre, mucho antes del aumento de las protestas antigubernamentales en Irán y del inicio de la guerra, el Departamento de Estado revocó o se negó a renovar las visas de varios diplomáticos iraníes, entre ellos, el embajador adjunto, y de empleados de la misión de Irán ante las Naciones Unidas.
El departamento informó el viernes que la medida se tomó el 4 de diciembre, pero se negó a hacer más comentarios “por razones de privacidad y seguridad”, salvo para señalar que no estaba relacionada ni con las protestas ni con la guerra.
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La reportera de la AP Farnoush Amiri contribuyó a esta historia.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP