El candidato explicó que retiró referencias concretas a los próximos mundiales que se celebrarán en Rusia y Catar, y a la discriminación contra las mujeres y los grupos LGBT, para incorporar una definición más amplia.
"Soy de la opinión de que no debemos ser selectivos en ningún área referida a los derechos humanos", apuntó el jeque, que forma parte de la familia real de Bahréin, en un comunicado.
Human Rights Watch, Amnistía Internacional y Transparencia Internacional se unieron a otros grupos que exigen que los aspirantes a presidir la FIFA firmen el documento antes de las elecciones del próximo 26 de febrero.
El jeque Salman negó reiteradamente su implicación en la identificación de atletas de Bahréin que fueron detenidos y presuntamente torturados por las fuerzas de seguridad del país tras participar en protestas prodemocracia en 2011.

