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Cuba

CUBA DEJA SIN TOPE EL ARROZ: el nuevo precio oficial aún no ha sido publicado

El Decreto 156 dejó sin efecto el tope de 155 CUP por libra. Finanzas publicará la nueva tarifa tras la aprobación oficial, mientras el arroz prosigue subiendo

El régimen cubano eliminó el precio máximo minorista de 155 pesos por libra de arroz que permanecía vigente desde marzo de 2025, en medio de una crisis alimentaria marcada por la inflación, la depreciación del peso y el desplome del poder adquisitivo de la población.

La decisión quedó establecida mediante el Decreto 156, publicado el 16 de julio de 2026 en la Gaceta Oficial No. 59. La norma fue firmada el 29 de junio por el primer ministro Manuel Marrero Cruz y entró en vigor desde el momento de su publicación.

El tope de 155 pesos por libra queda sin efecto

El Decreto 156 dejó sin efecto la parte del Acuerdo 10093 de marzo de 2025 que regulaba los precios máximos de acopio y venta minorista del arroz destinado tanto al comercio controlado como al liberado.

Aquel acuerdo había establecido temporalmente un precio máximo de 155 CUP por libra para el arroz de consumo. También había fijado topes de 196 y 285 pesos para diferentes modalidades de producción de frijoles.

La derogación supone el abandono de uno de los principales mecanismos empleados por el Gobierno cubano para intentar frenar administrativamente el encarecimiento de este alimento básico.

Sin embargo, la decisión no significa que el arroz quede automáticamente liberado de todo control estatal.

Los agricultores se alejan en su carreta tirada por bueyes después de plantar arroz en su campo en Los Palacios, Cuba, el viernes 21 de marzo de 2025. (AP Foto/Ramón Espinosa)

Finanzas publicará el nuevo precio mediante una resolución

El Decreto 156 modifica el procedimiento utilizado para establecer las tarifas de determinados bienes y servicios.

La norma dispone que los precios incluidos en el Anexo Único del Decreto 24, después de ser fijados o modificados por el Consejo de Ministros, serán formalizados mediante una resolución emitida por el ministro de Finanzas y Precios.

Para los productos y servicios que no estén incluidos en ese anexo, la facultad de aprobar los precios corresponderá al ministro de Finanzas y Precios o a la persona en quien este delegue.

Por tanto, el decreto no establece directamente cuánto costará el arroz. Tampoco confirma una liberalización completa del alimento. Lo que hace es eliminar el precio anterior y modificar el mecanismo legal mediante el cual se publicarán las futuras tarifas.

Hasta el momento, la Gaceta Oficial No. 59 no incluye una resolución específica con el nuevo precio del arroz. La edición contiene el Decreto 156 y dos resoluciones relacionadas con el gas licuado y el gas manufacturado.

ARCHIVO - Trabajadores recogen plántulas de arroz para trasplantarlas a otro campo en Los Palacios, Cuba, el 21 de marzo de 2025. (AP Foto/Ramón Espinosa, Archivo)

El aumento del gas anticipa lo que podría ocurrir con el arroz

La misma Gaceta muestra cómo puede funcionar esta nueva estructura de precios.

Después de eliminar las disposiciones anteriores relacionadas con el gas, el Ministerio de Finanzas y Precios publicó la Resolución 155/2026, que estableció el precio minorista del gas licuado en 35 pesos cubanos por kilogramo.

Eso sitúa en 350 CUP el cilindro doméstico de 10 kilogramos, frente a los 225 pesos anunciados anteriormente, lo que representa un incremento aproximado del 55,6%.

El Gobierno justificó la subida por los mayores costos de importación, la escasez de combustibles y lo que calificó como una compleja situación energética.

En el caso del arroz, todavía se desconoce si el Ministerio de Finanzas publicará inmediatamente una nueva tarifa y cuánto se aproximará ese precio a los valores que ya existen en los mercados cubanos.

El precio real del arroz ya multiplicaba el límite oficial

El tope de 155 pesos había perdido buena parte de su efectividad mucho antes de ser eliminado.

A comienzos de julio, un saco de arroz de 25 kilogramos llegó a venderse por 31.800 pesos cubanos, según reportes sobre la evolución de los precios de los alimentos en la isla.

Esa cantidad equivale aproximadamente a 577 pesos por libra, unas 3,7 veces el precio máximo que acaba de ser derogado.

El cálculo también muestra el impacto sobre los ingresos familiares: con un salario medio superior a 7.000 pesos mensuales, comprar un solo saco de 25 kilogramos puede consumir el equivalente a más de cuatro meses y medio de salario. Una libra a 577 pesos representa alrededor del 8% de ese ingreso mensual.

La diferencia entre el precio oficial y el costo real evidenciaba las dificultades del Estado para hacer cumplir los topes en un mercado condicionado por la escasez, los elevados costos de producción y la falta de suministros.

La caída del peso cubano agrava la crisis alimentaria

La eliminación del tope ocurre en un momento de rápida pérdida de valor del peso cubano.

La tasa representativa del mercado informal situaba el dólar en 660 CUP el 17 de julio de 2026, muy por encima de los 435 pesos registrados en diciembre de 2025.

La depreciación encarece los productos importados, los insumos agrícolas, el transporte y los alimentos comercializados por empresas privadas, muchas de las cuales necesitan adquirir divisas para mantener sus operaciones.

El arroz, uno de los productos fundamentales de la dieta cubana, se encuentra entre los alimentos más sensibles a esas variaciones.

El fracaso de los topes de precios en Cuba

Durante los últimos años, las autoridades cubanas han recurrido repetidamente a precios máximos para intentar contener la inflación.

En la práctica, esas regulaciones han convivido con problemas de abastecimiento, desaparición de productos de los establecimientos regulados, ventas clandestinas y precios muy superiores en los mercados privados e informales.

La eliminación del tope puede interpretarse como un reconocimiento de que el límite de 155 pesos ya no guardaba relación con los costos reales ni podía aplicarse de manera efectiva.

El Gobierno obtiene ahora mayor flexibilidad administrativa para actualizar las tarifas, pero la medida también genera incertidumbre entre millones de consumidores que dependen del arroz como uno de sus alimentos principales.

La nueva tarifa del arroz continúa pendiente

La pregunta central es cuánto costará oficialmente una libra de arroz después de la derogación.

El ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, deberá publicar la resolución correspondiente una vez concluido el procedimiento de aprobación. Hasta entonces, el alimento queda sin el precio máximo específico que había sido establecido en marzo de 2025.

Para la población, el cambio ocurre cuando el mercado ya había superado ampliamente aquel límite y cuando los salarios continúan perdiendo capacidad de compra frente al avance de los precios.

El futuro precio oficial permitirá determinar si el régimen intentará acercarse a los valores reales de comercialización o si volverá a establecer una tarifa difícil de sostener ante la inflación y la escasez.

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