Colapsa el transporte en La Habana: crisis de combustible deja a la capital cubana sin ómnibus
La falta de combustible paralizó todas las rutas de transporte urbano en La Habana, dejando a miles de cubanos sin acceso a trabajo, escuelas y hospitales
LA HABANA - El transporte público urbano colapsó completamente este jueves en La Habana, luego de que las autoridades confirmaran que no existe combustible suficiente para operar ninguna de las rutas de ómnibus de la capital, en lo que representa uno de los impactos más visibles de la crisis energética que atraviesa Cuba.
La página oficialista Transportación Habana TH informó en un mensaje de “último minuto” que no hay servicio en ninguna de las rutas disponibles, debido al déficit crítico de carburante.
“El déficit de combustible para el Transporte Público Urbano se mantiene hasta este momento, por lo cual no hay servicios en ninguna de las rutas”, reconoció la entidad.
Aunque el comunicado calificó la situación como “temporal”, no se ofreció un plazo concreto para el restablecimiento del servicio, una constante en medio de la actual emergencia energética.
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La Habana
Sin combustible para rutas ni terminales
Minutos después, un segundo aviso oficial confirmó que el colapso es total en toda la ciudad:
“No hay combustible para asegurar los recorridos de ninguna ruta principal, alimentadora o complementaria en ninguna terminal de la ciudad”.
Las autoridades admitieron que los microbuses Gazelle y Foton operan de forma extremadamente limitada, y que solo algunas rutas podrían incorporarse parcialmente si se logra abastecer ómnibus por vías alternativas, sin garantías.
Golpe directo a la población
La paralización del transporte público afecta de manera directa a miles de habaneros, en una ciudad donde la mayoría de la población depende del sistema estatal para trasladarse a centros de trabajo, escuelas y hospitales.
El anuncio confirma que la escasez de combustible, que ya ha provocado apagones prolongados, recortes industriales y afectaciones a servicios básicos, ahora alcanza el corazón de la vida urbana en la capital.
Mientras el Gobierno habla de planes de contingencia y austeridad, los residentes de La Habana enfrentan una realidad marcada por la paralización del país, la falta de recursos y el deterioro acelerado de las condiciones de vida.