En momentos en que arde en Estados Unidos el debate sobre cómo la policía trata a los jóvenes negros, varios grupos entrenan a los ciudadanos a grabar videos de las interacciones entre civiles y uniformados. Ofrecen cursos sobre cuáles son sus derechos, cómo grabar mejores videos y cuáles son los métodos más eficaces para compartirlos en las redes sociales de internet.
Hubo protestas después de recientes muertes por manos policiales que fueron grabadas en video: en St. Louis, Missouri; North Charleston, South Carolina; Albuquerque, New Mexico; y Staten Island, Nueva York. Todos esos casos fueron grabados en videos colocados en internet antes de que algún agente del orden pudiera confiscarlos.
"Necesitamos esas cámaras para nuestra protección. Dependemos de esas cámaras para que no nos metan en la cárcel", declaró Dennis Flores, del grupo activista "El Grito de Sunset Park", una agrupación que monitorea la actividad policial en Sunset Park, un vecindario de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York.
Algunos de esos grupos organizan patrullas rutinarias. Otros, como Stop the Killing Inc., en Louisiana, monitorean las comunicaciones radiales de la policía para enterarse de cualquier incidente que pudiera derivar en una confrontación. Fue por ese método que un activista grabó el incidente con Sterling.
Además, algunos grupos afiliados con la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), como en New Mexico y California, permiten a ciudadanos descargar apps para que puedan grabar videos y colocarlos en internet más rápidamente. La ACLU puede entonces evaluar cada grabación y determinar si el incidente amerita un pleito judicial.
Un activista defensor de la policía cuestionó el razonamiento de tanta vigilancia a los uniformados.
"Esta es una costumbre pasajera basada en la premisa de que los policías están haciendo algo malo", dijo James Pasco, de la Hermandad de Policías.
Los activistas explican que el fenómeno no se debe simplemente al avance tecnológico, sino también a un mayor deseo de la ciudadanía de obtener versiones independientes de las interacciones con los policías, independientemente de los comunicados oficiales y de los videos grabados por los agentes del orden.
Además, la iniciativa anima a todo el que esté involucrado en una interacción policial —o un simple testigo, como ocurrió con Diamond Reynolds en el caso Castile— a sacar su teléfono y comenzar a grabar, dicen defensores de la tendencia.
"Son videos de violencia policial que no se están tomando desde la perspectiva de la policía", argumentó David Correia, profesor de historia estadounidense de la University of New Mexico. "Los videos grabados por teléfonos celulares nos permiten ver a la policía de una manera que no se había visto antes".
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La corresponsal de The Associated Press Deepti Hajela en la ciudad de Nueva York contribuyó a este reportaje
FUENTE: Associated Press



