Eso ayuda a explicar el duelo de este mes con un campeón de kickboxing en Egipto el 23 de mayo. Eso sí, no esperen verlo en el ring con Jake Paul, la estrella de YouTube, en el corto plazo.
Oleksandr Usyk no quiere saber de una pelea contra Jake Paul
Oleksandr Usyk quiere hacer algo de “ruido” antes de poner punto final a una carrera que lo ha convertido en el boxeador de peso pesado más dominante de su generación.
“No lo sé porque Jake ahora es mi amigo. Con Jake, una pelea no es posible", dijo Usyk a The Associated Press, al hablar sobre la posibilidad de seguir los pasos de Anthony Joshua y enfrentarse al influencer convertido en boxeador profesional.
No es que Usyk, el campeón mundial unificado de los pesos pesados, desprecie la tendencia creciente de que los boxeadores tengan combates cada vez más inusuales y lucrativos contra rivales de otros deportes o incluso de mundos completamente distintos.
Jake y su hermano Logan Paul se hicieron famosos como youtubers con millones de seguidores en la plataforma de video en streaming y luego se enfrentaron a boxeadores legendarios como Mike Tyson y Floyd Mayweather. Mayweather también peleó contra el campeón de la UFC Conor McGregor y el kickboxer Tenshin Nasukawa.
En diciembre, Jake Paul asumió su desafío más audaz hasta la fecha cuando fue noqueado por Joshua, el ex campeón de peso pesado.
La pelea captó la atención en todo el mundo porque, a diferencia de Tyson y Mayweather, Joshua tiene 36 años y todavía compite en la élite del deporte por los títulos más importantes. Jake Paul fue noqueado en seis asaltos y acabó con una doble fractura de mandíbula.
Usyk afirma que entiende el atractivo de ese tipo de combates, aunque algunos puristas del boxeo los critiquen.
“Es una pelea mediática destinada a atraer a aún más gente al boxeo profesional y a los deportes de combate en general. Ya saben cómo era cuando éramos niños y veíamos películas: ‘¿Quién es más fuerte, (Jean-Claude) Van Damme o Chuck Norris? ¿O (Sylvester) Stallone, o alguien más?’”, argumentó.
“Todo lo que ocurre en el mundo de hoy es un espectáculo, todo es como una película. Y nosotros simplemente somos actores en esa película”.
El invicto Usyk (24-0, 15 KOs) tiene 39 años y se acerca al final de su carrera. Planea tres peleas más, que culminarán con su “último baile” contra Tyson Fury, a quien ya ha derrotado dos veces.
Sin embargo, lo primero será una defensa del título contra Rico Verhoeven en las Pirámides de Guiza, en Egipto.
Verhoeven, de 37 años, es un campeón de kickboxing procedente de los Países Bajos, que solo ha peleado una vez de manera profesional como boxeador, en 2014. Ganó ese combate y tiene marca de 66-10 con 21 nocauts como kickboxer.
Usyk lo describe como otra “muy buena pelea mediática”, aunque ha tenido que defender su decisión de enfrentarse a un novato del boxeo en lugar de a aspirantes principales a sus cinturones, como el campeón de la OMB Fabio Wardley.
“Rico es el campeón mundial absoluto en kickboxing y yo lo soy en boxeo. Para los aficionados, eso no está mal. La mayoría de la gente no entiende realmente el deporte profesional. Solo mira la imagen, y la gente quiere pan y circo. Nosotros, a su vez, pasamos por un cierto periodo de conquistar y lograr resultados", dijo Usyk. "Ahora haremos algo de ruido por un tiempo y luego volveremos específicamente a rivales del boxeo, porque hay un plan determinado que estamos construyendo para nosotros”.
Aunque muchas personas ven la pelea como un enfrentamiento desigual, Usyk asegura que su preparación es tan seria como siempre y que ha estado trabajando en técnicas de entrenamiento cognitivo para mejorar aún más sus habilidades.
Según la Sociedad Británica de Psicología, el entrenamiento cognitivo consiste en tratar el cerebro como un músculo y ejercitarlo con regularidad mediante métodos como juegos o la resolución de problemas.
Usyk dice que eso acelera su toma de decisiones en el ring.
“Boxeo no es ajedrez: ahí dentro tienes que pensar rápido”, señaló.
Ha asumido un papel como director de disciplina para la aplicación de aprendizaje de idiomas Promova, que, según dice, incorpora a su régimen de entrenamiento.
“Por ejemplo, alguien me dice una palabra en ucraniano y yo tengo que responder en inglés, o me dice algo en inglés y yo tengo que traducirlo. Todo esto se va intensificando, y sientes que la cabeza te va a explotar”, manifestó.
Con todo ese entrenamiento cerebral, subir al ring es casi un alivio.
“En el ring, cuando estoy boxeando, para mí es cuando realmente estoy eufórico. No me gusta entrenar. No me gusta hacer este trabajo increíble todos los días. Pero sé que simplemente me ayudará a rendir mejor en el ring”, expresó Usyk.
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El periodista de The Associated Press Illia Novikov en Kyiv contribuyó a este reportaje.
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Deportes AP: https://apnews.com/deportes
FUENTE: AP
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