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Tailandia y Camboya acuerdan reunión en Malasia para negociar fin de disputa fronteriza

SURIN, Tailandia (AP) — Líderes de Tailandia y Camboya se reunirán en Malasia para conversaciones destinadas a poner fin a las hostilidades, informó el domingo un portavoz de la oficina del primer ministro tailandés, tras la presión del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin a la disputa fronteriza, que ahora está en su cuarto día y que ha dejado al menos 35 muertos y 218.000 desplazados.

Jirayu Huangsap indicó que el primer ministro interino Phumtham Wechayachai asistirá a las conversaciones del lunes en respuesta a una invitación del primer ministro malasio, Anwar Ibrahim, "para discutir esfuerzos de paz en la región". Anwar ha estado actuando en su capacidad de presidente de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, o ASEAN, que se turna anualmente entre sus 10 miembros.

El primer ministro camboyano Hun Manet confirmó su participación el domingo por la noche en varias plataformas de redes sociales.

"Encabezaré la delegación camboyana para asistir a una reunión especial en Kuala Lumpur organizada por Malasia, coorganizada por Estados Unidos y con la participación de China", sostuvo. China es un aliado cercano de Camboya y, al inicio de los enfrentamientos, instó a las dos naciones a resolver sus diferencias pacíficamente, pero la declaración de Hun Manet parecía ser la primera en mencionar un vínculo chino con las conversaciones planeadas para el lunes.

Trump publicó el sábado en Truth Social que habló con los líderes de Tailandia y Camboya y sugirió que no avanzaría con acuerdos comerciales con ninguno de los dos países si las hostilidades continuaban. Posteriormente, dijo que ambas partes acordaron reunirse para negociar un alto el fuego.

El primer ministro camboyano, Hun Manet, apuntó el domingo que su país acordó buscar un "alto el fuego inmediato e incondicional". Afirmó que Trump le dijo que Tailandia también había acordado detener los ataques tras la conversación de Trump con el primer ministro interino tailandés, Phumtham Wechayachai.

Phumtham agradeció a Trump y aseguró que Tailandia acordó en principio un alto el fuego, pero subrayó la necesidad de una "intención sincera" por parte de Camboya, según el Ministerio tailandés de Exteriores.

El secretario de Estado norteamericano Marco Rubio habló con los ministros de Relaciones Exteriores de Tailandia y Camboya instándolos a “reducir las tensiones de inmediato y acordar un alto el fuego”, declaró el domingo la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Tammy Bruce.

Añadió que Estados Unidos "está preparado para facilitar futuras discusiones para asegurar la paz y la estabilidad" entre los dos países.

Los enfrentamientos comenzaron el jueves después de que una explosión de mina terrestre a lo largo de la frontera hiriera a cinco soldados tailandeses. Ambas partes se culparon mutuamente por iniciar los enfrentamientos. Los dos países retiraron a sus embajadores y Tailandia cerró sus cruces fronterizos con Camboya.

A pesar de los esfuerzos diplomáticos, los enfrentamientos continuaron el domingo a lo largo de partes de la frontera en disputa, mientras ambas partes cruzaban acusaciones por los nuevos lanzamientos de proyectiles y movimientos de tropas.

El coronel Richa Suksowanont, portavoz adjunto del ejército tailandés, señaló que las fuerzas camboyanas dispararon artillería pesada en la provincia de Surin, incluso contra viviendas civiles el domingo por la mañana. Afirmó que Camboya también lanzó ataques con cohetes dirigidos al antiguo templo Ta Muen Thom, reclamado por ambos países, y otras áreas en un intento de recuperar territorio asegurado por las tropas tailandesas. Las fuerzas tailandesas respondieron con artillería de largo alcance para atacar la artillería y los lanzacohetes camboyanos.

Las operaciones en el campo de batalla continuarán y un alto el fuego solo puede ocurrir si Camboya inicia formalmente las negociaciones, agregó.

"Los ataques camboyanos siguen siendo irregulares y pueden constituir violaciones de las reglas de enfrentamiento, lo que representa un mayor riesgo para las comunidades fronterizas", apuntó el resumen diario de la situación del ejército tailandés emitido el domingo por la noche.

"La situación sigue siendo altamente tensa, y se anticipa que Camboya podría estar preparándose para una operación militar importante antes de entrar en negociaciones", añadió.

La portavoz del Ministerio camboyano de Defensa, la teniente general Maly Socheata, acusó a las fuerzas tailandesas de escalar la violencia con bombardeos en territorio camboyano el domingo por la mañana, seguidos de una "incursión a gran escala" que involucró tanques y tropas terrestres en múltiples áreas.

"Estas acciones socavan todos los esfuerzos hacia una resolución pacífica y exponen la clara intención de Tailandia de escalar en lugar de desescalar el conflicto", manifestó.

Tailandia informó el domingo de una nueva muerte de un soldado, elevando el número total de muertes a 22, en su mayoría civiles. Camboya reportó que 13 personas han muerto, aunque no estaba claro si eso incluía al teniente general Duong Samnieng, cuya muerte en combate fue anunciada el domingo.

Más de 139.000 personas en Tailandia han sido evacuadas a lugares seguros y más de 79.000 personas huyeron de tres provincias camboyanas. Muchos pueblos fronterizos están mayormente desiertos, con muchas escuelas y hospitales cerrados.

Pichayut Surasit, un técnico de aire acondicionado en Tailandia, manifestó que el repentino estallido de los enfrentamientos le hizo dejar su trabajo en Bangkok para regresar a casa y proteger a su familia.

"No tenía el corazón para continuar con mi trabajo cuando escuché la noticia. Quería regresar lo antes posible, pero tuve que esperar hasta la noche", dijo. Ahora en un refugio en Surin que alberga a unos 6.000 evacuados, Pichayut temía por su esposa y sus hijas gemelas, esperando que el conflicto termine pronto para que puedan regresar a su hogar en el distrito de Kap Choeng, uno de los más afectados por los bombardeos.

Bualee Chanduang, una vendedora local que se mudó al mismo refugio el jueves con su familia y su conejo mascota, contaba con negociaciones rápidas para poner fin a la violencia. "Rezo a Dios para que ambas partes puedan acordar hablar y terminar esta guerra", destacó.

En el Vaticano, el papa León XIV declaró que estaba rezando por todos los afectados por las guerras en el mundo, incluyendo “los afectados por los choques en la frontera entre Tailandia y Camboya, especialmente los niños y las familias desplazadas”.

La frontera de 800 kilómetros (500 millas) entre Tailandia y Camboya ha sido disputada durante décadas, pero los enfrentamientos pasados han sido limitados y breves. Las últimas tensiones surgieron en mayo cuando un soldado camboyano murió en un enfrentamiento que creó una brecha diplomática y sacudió la política interna de Tailandia.

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Cheang reportó desde Samrong, Camboya. Contribuyeron a esta nota los corresponsales Chalida Ekvitthayavechnukul y Grant Peck en Bangkok, y Eileen Ng en Kuala Lumpur.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: Associated Press

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