La denuncia del fiscal de AMIA contra Cristina Kirchner y otros altos funcionarios argentinos
Hallan muerto al fiscal federal argentino Alberto Nisman, quién este lunes por la tarde debía testificar ante el Congreso por su denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a quien acusaba de "fabricar la inocencia" de Irán en la causa por el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) que dejó 85 muertos en 1994.
En otra conversación que involucra a D'Elía, el ex piquetero afirma: "Ahí hablé con Julio (De Vido, Ministro de Planificación), acá hay urgencia energética". El ex funcionario kirchnerista se reunió con el ministro y dio cuenta a Kalhil, su vínculo en el armado del pacto, de ese encuentro. "Ellos están dispuestos a mandar a la gente de YPF con nosotros a hacer negocios allá. Está muy interesado en cambiar lo de aquellos por granos y carne. La reunión fue porque la pidió la Jefe, ¡eh!... Estamos al más alto nivel".
La reunión por el petróleo iba a tener inicialmente dos sedes posibles: Caracas -a pedido de la Argentina- o Beirut, Líbano. Sin embargo, al permanecer vigentes las circulares rojas -el verdadero interés de Irán- esas cumbres se frustraron. En ese sentido, en otra charla mantenida entre D'Elía y Khalil, el enviado iraní le reprocha: "De Vido tiene que saber que Timerman no cumplió con algunas cosas, esto es así de claro, no cumplió con algunas cosas". El iraní hacía referencia al pedido de captura internacional que pesa sobre sus jefes, responsables del atentado a la AMIA.
Khalil, en contacto telefónico con Rabbani, lo pone al tanto de las negociaciones con el gobierno argentino. La réplica del imputado en la causa es la siguiente: "Irán fue el primer comprador de Argentina y ahora no compra casi nada... pero puede cambiar... aquí hay algunos sectores del gobierno que me dijeron que están listos para vender petróleo a la Argentina... y también comprar armas".
El trato entre ambos era frecuente y de sumisión por parte de Khalil: "Sheik, quédese tranquilo que yo hoy a la noche, cuando llego a mi casa, le mando un informe de todo todo lo que estoy haciendo". Corría mayo de 2013 y el máximo sospechoso del atentado terrorista a la AMIA conocía más detalles del pacto que los familiares de las víctimas, quienes no conocían nada sobre las negociaciones.
La Justicia argentina solicitó la captura nacional e internacional del ex presidente iraní Ali Akbar Hashemi Bahramaie Rafsanjani; del ex ministro de Relaciones Exteriores, Ali Akbar Velayati; del ex ministro de Inteligencia, Ali Fallahijan; del ex jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohsen Rezai; del ex jefe de las Fuerzas Quds y ex ministro de Defensa, Ahmad Vahidi; del ex Agregado Cultural de la Embajada de Irán en Buenos Aires, Mohsen Rabbani; del Tercer Secretario de la Embajada, Ahmad Reza Asghari y del ex embajador de la República de Irán en nuestro país, Hadi Soleimpanpour.
Siguiendo el escrito de Nisman el "plan criminal" se inició el 23 de enero de 2011 en un viaje que el canciller Timerman hizo a Damasco, Siria. Posteriormente viajó a Aleppo, donde se entrevistó con el jefe del régimen Bashar Al-Assad. En el curso de ese viaje el funcionario argentino se reunió con su par iraní, Ali Akbar Salehi. El canciller del régimen se lo comunicó por escrito al por entonces presidente de Irán: "Argentina no está más interesada en resolver aquellos dos atentados... en cambio prefiere mejorar sus relaciones comerciales", según consta en el escrito. El ministro iraní reconocería dos años después sus encuentros con su colega argentino, pese a la negativa sistemática de Timerman.
El interés iraní en el memorandum, sin embargo, cayó luego de la frustración que significó la rotunda negativa de Interpol de dejar caer las circulares rojas emitidas contra los sospechosos del acto terrorista. El pacto ingresó al Parlamento iraní el 10 de marzo de 2013, apenas cinco días antes de que el organismo internacional ratificara la vigencia de los pedidos de captura. El 16 de ese mismo mes, el canciller Salehi repudió públicamente la resolución de Interpol. El tratado nunca recibió tratamiento parlamentario.
Khalil, el nexo del régimen con el gobierno argentino, ilustró el malestar de Teherán con un condenable giro lingüístico: "Hay un poquito de desazón de allá... de allá hay desazón. Me parece que el ruso este de mierda se mandó alguna. Estaba firmado algo, donde estaba el tema de las cautelares", en referencia a Timerman y su supuesta promesa sobre la caída de las circulares rojas.
En noviembre de 2012, antes de que se aprobara el tratado y en otro de los contactos telefónicos entre Larroque y D'Elía con Khalil, los dirigentes argentinos le piden al iraní que no concurra a una marcha a favor de Palestina. El delegado iraní informó lo siguiente: "Me imagino que los troskos van a empezar con mensajes en contra del gobierno, cosa que yo no quiero... no queremos hacer algo que irrite... no queremos irritar al gobierno argentino... no voy a hacer nada para irritar al gobierno argentino. Estamos arreglando un problema mayor para nosotros. Aparte fue un pedido del gobierno. Yo estuve hablando con D'Elía y con el Cuervo Larroque y me pidieron eso y yo lo transmití a Safir... y el Safir me dijo lo mismo... 'no hagamos algo que pueda molestar'".
FUENTE: Infobae.com
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