Nathalia Gadelha obtuvo su licencia de piloto a los 17 años, antes de aprender a conducir
La historia de Nathalia había llamado la atención de los medios locales mucho antes del accidente.
En octubre de 2023, cuando tenía 17 años, consiguió su licencia de piloto privado mientras cursaba el último año de secundaria en West Boca Raton High School.
Lo llamativo era que todavía no tenía licencia para conducir un automóvil.
Durante una entrevista con la televisora CBS12, donde fue identificada como Nathalia Filgueiras, la adolescente expresó con entusiasmo lo que significaba haber alcanzado aquella meta.
“La gente dice: ‘¿No puedes manejar?’, y yo les digo: ‘Sí, pero puedo volar’”, comentó entonces.
La joven había crecido en Florida dentro de una familia de raíces brasileñas y desde pequeña mostró una especial fascinación por los aviones.
Según relató su madre a The New York Times, Nathalia disfrutaba visitar el aeropuerto de Boca Ratón para observar los despegues y aterrizajes.
Alrededor de los 12 años manifestó su deseo de convertirse en piloto.
Más de 1.300 horas de vuelo: la preparación de la joven copiloto
Aunque tenía apenas 20 años, Gadelha había acumulado experiencia en diferentes etapas de formación aeronáutica.
En 2020 comenzó a recibir clases formales de vuelo, acompañada por su padre, quien también había obtenido una licencia de piloto por afición.
Su formación inicial contó con el apoyo del programa Aviation Academy del Distrito Escolar del Condado de Palm Beach.
Después de graduarse de West Boca Raton High School, continuó su preparación en American Flyers, una escuela especializada en aviación que opera en Texas y Florida.
Con el tiempo obtuvo certificaciones que ampliaron sus posibilidades profesionales.
Entre las habilitaciones mencionadas en sus publicaciones figuraban la licencia comercial, la autorización para operar aeronaves multimotor, la habilitación de vuelo por instrumentos y la certificación como instructora de vuelo.
Su padrastro confirmó a CNN Brasil que Nathalia había acumulado más de 1.300 horas de vuelo antes del accidente.
Esa experiencia refleja que su trayectoria no se limitaba a una licencia recreativa, sino que había avanzado hacia la aviación profesional.
Trabajaba en vuelos privados y soñaba con convertirse en piloto de aerolíneas
La joven también había comenzado a desarrollar experiencia laboral en la aviación ejecutiva.
Según explicó su madre a The New York Times, Nathalia había trabajado para Upper Jets, una compañía de vuelos chárter privados con sede en Fort Lauderdale.
Su objetivo profesional era llegar a pilotar aviones comerciales de pasajeros.
En una entrevista concedida a CBS12 en 2023, había explicado que una de sus motivaciones era dedicarse a una profesión que todavía resultaba poco habitual entre personas de su edad.
“Me gusta ser diferente a todos”, expresó entonces.
En sus redes sociales también había compartido aspectos de su formación aeronáutica y de las certificaciones obtenidas junto a su pareja, Justin, quien también estaba vinculado a la aviación.
Su familia confirma que Nathalia era copiloto del Learjet accidentado
Después del accidente, sus familiares ofrecieron declaraciones a medios brasileños y estadounidenses para confirmar su identidad y su función dentro de la aeronave.
Su madre, Camila Gadelha Corteleti, y su padrastro, Thiago Corteleti, señalaron que la joven viajaba como copiloto.
En declaraciones a CNN Brasil, Camila explicó que su hija no tenía la responsabilidad final de las decisiones operativas del vuelo.
“Era copiloto y no podía tomar decisiones”, manifestó.
La declaración refleja la posición expresada por su familia, aunque las responsabilidades específicas de cada integrante de la tripulación deberán establecerse mediante la investigación oficial.
Hasta ahora, las autoridades no han atribuido responsabilidad a ninguno de los pilotos.
El Learjet 60 reportó turbulencia, hielo y lluvia antes de caer en Greenacres
Los registros de comunicaciones aéreas citados por NBC Miami y The New York Times ofrecen información sobre las condiciones que enfrentó la tripulación antes del accidente.
Según esos reportes, los pilotos notificaron turbulencia moderada, formación ligera de hielo y precipitaciones.
La tripulación también consultó sobre la posibilidad de ascender a 37.000 pies de altitud.
Posteriormente, la aeronave experimentó un descenso extremadamente rápido.
Los registros preliminares señalan una velocidad vertical de caída superior a 20.000 pies por minuto, equivalente a aproximadamente 6.100 metros por minuto.
El avión terminó impactando en Greenacres, donde provocó una explosión y un incendio.
Aunque las condiciones meteorológicas forman parte de los elementos examinados, no se ha determinado que el hielo, la lluvia o la turbulencia hayan causado el accidente.
Nueve muertos tras el accidente aéreo en Palm Beach: no se reportaron heridos en tierra
El siniestro provocó la muerte de las nueve personas que viajaban a bordo del Learjet 60.
La caída ocurrió cerca de una zona residencial y de una carretera en Greenacres.
Las imágenes difundidas desde el lugar mostraron restos de la aeronave, daños materiales y una gran bola de fuego después del impacto.
Según los reportes recogidos en la información disponible, no se registraron personas lesionadas en tierra.
El accidente generó una importante movilización de equipos de emergencia y autoridades aeronáuticas.
La FAA y la NTSB investigan qué provocó la caída del avión
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA) participan en la investigación del accidente.
La NTSB es responsable de determinar las causas probables de los siniestros aéreos civiles y emitir recomendaciones de seguridad.
La investigación puede incluir el análisis de los registros de vuelo, las comunicaciones, los restos de la aeronave y los antecedentes de mantenimiento.
También se examinarán las condiciones meteorológicas y los procedimientos operativos seguidos durante el trayecto.
Hasta el momento, no existe una conclusión oficial que permita establecer qué provocó la caída del Learjet.
Una joven carrera en la aviación que terminó en tragedia
La historia de Nathalia Gadelha ha adquirido especial relevancia por su edad y la trayectoria que había construido desde la adolescencia.
A los 17 años ya tenía licencia para volar. Tres años después, había acumulado más de 1.300 horas de experiencia y trabajado en la aviación ejecutiva.
Su aspiración era continuar avanzando profesionalmente hasta convertirse en piloto de aerolíneas comerciales.
La tragedia de Greenacres puso fin a esa trayectoria a los 20 años, mientras las autoridades continúan investigando las circunstancias que provocaron la muerte de los nueve ocupantes del avión.