Una joven psicóloga ha dado un paso más allá a la hora de tratar a pacientes que tienen problemas sexuales o de pareja. Su método consiste en ir quitándose la ropa poco a poco mientras habla con ellos hasta finalmente se queda desnuda.
Evidentemente este tipo de terapia ha encontrado defensores y detractores pero la pregunta es: Y ustedes, se animarían?