Con banderas, pancartas y cantos, las personas se manifestaron de forma pacífica y recorrieron más o menos 1 kilómetro, mostrando el orgullo de pertenencia a la comunidad LGBT+. A finales de junio de cada año, cientos de ciudades en todo el mundo conmemoran su identidad y la lucha por los derechos civiles de este segmento de la población.
El viernes, la Corte de Constitucionalidad otorgó un amparo provisional solicitado por Juan Manuel Asturias Sueiras, alcalde de Antigua, que pidió frenar la marcha. Previamente, el Concejo Municipal de Antigua, que encabeza Asturias, había denegado a la organización Orgullo Antigua, que convocó a la marcha, los permisos para realizarla por ser, dijo: “un evento masivo e hipersexualizado que pretende ocupar por la fuerza las plazas y calles estrechas saturadas con actividades familiares, escolares, procesionales y artesanales” previamente autorizadas.
Asturias pretendía que la marcha no se realizara, sin embargo, la Corte no la suspendió y ordenó que está se hiciera en otro lugar y no donde Asturias había prohibido. El alcalde envió policía municipal el sábado para bloquear calles y que los manifestantes no pudieran entrar en grupo a la ciudad colonial.
La Corte indicó que basó su fallo en resguardo del orden público y la seguridad de las personas, así como para “proteger los valores espirituales y morales de la sociedad, en especial de niños niñas y adolescentes”.
Toni Utrera, una mujer trans de 36 años y parte de Orgullo Antigua, dijo que se manifestaban por sus derechos y para mostrar el orgullo de su identidad. “Aunque las instituciones no nos hagan sentir orgullosos, nos tenemos a nosotros para sentir ese orgullo”, manifestó.
“La marcha estuvo bonita, ver toda esa energía, sentirnos vivas, hermosas. Es inhumano que nos veden el derecho a marchar, muestra la falta de inclusión y la falta de responsabilidad de las autoridades por atender a las minorías, no estamos pidiendo mucho, sólo poder caminar tranquilas. Es doloroso”, añadió Utrera.
Antigua Guatemala está ubicada a unos 45 kilómetros (28 millas) al occidente de la capital guatemalteca y es una ciudad colonial localizada en las faldas del volcán de Agua. En 1979 fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad y es la ciudad más turística del país.
Guatemala ha tenido algunos logros discretos para la comunidad LGBT+, sin embargo, aún persisten prohibiciones como el matrimonio entre personas del mismo sexo y una cultura de discriminación.
FUENTE: AP