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Elecciones presidenciales en Brasil enfrentan a un aliado de Trump con Lula, que busca su 4º mandato

SAO PAULO, Brasil (AP) — Los brasileños votan el domingo en una elección presidencial de alto riesgo que enfrenta al presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, con el senador Flávio Bolsonaro, opuestos ideológicos a quienes se considera con posibilidades de lograr una victoria directa.

Si ningún candidato obtiene más del 50% de los votos, los dos más votados irán a una segunda vuelta el 25 de octubre en la mayor potencia económica de América Latina. Se espera que otros diez candidatos obtengan cifras de voto mucho menores el domingo.

Bolsonaro, de 45 años, es hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro y aliado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Lula, que a sus 80 años es uno de los jefes de Estado de mayor edad del mundo, se presenta a su séptima elección presidencial y ha fortalecido los lazos de Brasil con Beijing.

Aliados de Trump han encontrado apoyo en los últimos años en algunos países de América Latina, entre ellos Argentina, Colombia y Perú.

Casi 159 millones de brasileños están habilitados para votar en este tenso enfrentamiento político.

Mientras Bolsonaro ha enfatizado su alianza ideológica con Trump, Lula ha criticado a Washington. Con frecuencia ha hablado de los riesgos de una intervención de Estados Unidos en las elecciones brasileñas después de que el gobierno de Trump impusiera altos aranceles a las exportaciones brasileñas, revocara la visa del embajador del país en Washington y sancionara a un juez del Supremo Tribunal Federal que presidió la investigación que terminó derivando en la condena de Jair Bolsonaro, predecesor de Lula.

Flávio Bolsonaro ha destacado su cercanía con la Casa Blanca y ha insistido en que Brasil necesita cerrar mejores acuerdos con el gobierno de Trump, incluida la economía de minerales raros. Brasil estima que sus yacimientos contienen hasta 21 millones de toneladas, solo por detrás de China. Bolsonaro también ha hecho campaña con la promesa de liberar a su padre de su condena de 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado y devolverlo a la política.

Bolsonaro niega que el gobierno de Estados Unidos lo esté ayudando. “Ese relato no va a aguantar, lo siento”, afirmó Bolsonaro en un acto de campaña en septiembre.

Los brasileños también elegirán a 27 gobernadores estatales, miembros de asambleas legislativas estatales, a los 513 diputados federales y a 54 de los 81 senadores del país en la votación del domingo.

Thomas Traumann, consultor político radicado en Rio de Janeiro, señala que errores de último minuto de cualquiera de los candidatos o de sus aliados podrían marcar toda la diferencia para los votantes indecisos.

“La polarización en Brasil creó una trampa. No hay un tercer candidato. Solo tienes dos opciones, y se enfrentan en una atmósfera que empeora cada vez más. Es mucho más una competencia de acusaciones que una competencia de propuestas”, señaló Traumann.

Hace cuatro años, Lula derrotó a Jair Bolsonaro por 2,1 millones de votos, un margen de apenas menos de 2 puntos porcentuales. En ese momento, los brasileños estaban molestos con la gestión del entonces presidente frente a la pandemia de coronavirus, sus amenazas reiteradas contra la democracia, sus ataques al sistema de votación electrónica y el mal estado de la economía nacional, mientras la inflación iba en aumento.

Ahora, el mandatario enfrenta una dura batalla debido a una crisis del costo de vida y a un escándalo de corrupción que involucró al mismo juez que encabezó la investigación contra Bolsonaro.

Carlos Melo, profesor de ciencia política en la Universidad Insper de Sao Paulo, afirma que algunos votantes se han cansado de Lula, quien busca un cuarto mandato no consecutivo como presidente. Es uno de los presidentes de mayor edad del continente, junto con Trump y Daniel Ortega, de Nicaragua, ambos también de 80 años.

“Muchos en la campaña de Lula no esperaban una elección tan difícil hace unas semanas, y les queda claro que la elección actual es una batalla dura y que las próximas, sin Lula, podrían serlo aún más”, comentó Melo.

Bolsonaro ha visto su carrera política empañada por varias acusaciones de corrupción, la más reciente relacionada con un banquero desacreditado que le habría pagado millones de dólares, presuntamente para producir una película sobre la vida de su padre. Más recientemente, ha recibido críticas de católicos romanos que temen que haga demasiadas concesiones a su base evangélica.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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