La victoria 5-4 del Paris Saint-Germain ante el Bayern Múnich el martes se sintió más como un partido de la NBA que como un encuentro tradicional de fútbol y estableció nuevos récords de goles para el torneo de clubes.
El vibrante 5-4 entre PSG y Bayern apunta a una nueva era de fútbol con abundante gol
Posiblemente fue el partido más trepidante en la historia de la Liga de Campeones y quizá cambie algunas percepciones arraigadas sobre el fútbol.
Y puede que no sea un hecho aislado. El vibrante partido de ida de las semifinales en París apunta a una tendencia creciente, a medida que algunos entrenadores adoptan una estrategia de alto riesgo y alta recompensa que deja a los aficionados sin aliento.
El entrenador del PSG Luis Enrique,lo resumió a la perfección al decirle a la cadena francesa Canal+ que “merecíamos ganar, pero también merecíamos empatar, e incluso habríamos merecido perder, porque este partido fue así de increíble”.
A pesar de ser el deporte más popular del mundo, el fútbol ha sido criticado, en Estados Unidos en particular, por la baja cantidad de goles en los partidos, lo que puede derivar en victorias por un solo tanto o incluso empates sin goles a lo largo de 90 minutos de juego.
Si se compara con la NBA o la NFL, de muchos puntos, se entiende por qué el fútbol ha tardado en cautivar por completo la atención de los aficionados en Estados Unidos.
Pero el PSG, vigente campeón de la Liga de Campeones, está a la vanguardia de los nuevos equipos que “entretienen” en el fútbol, con Luis Enrique como un técnico decidido llevar al máximo su propuesta audaz.
El PSG se proclamó campeón de Europa por primera vez el año pasado al derrotar 5-0 al Inter de Milán en la final, en una de las actuaciones más espectaculares en la historia del torneo. Con ello completó un triplete de títulos para el club francés, que también ganó la liga nacional y la copa la temporada pasada.
Luis Enrique también conquistó la Liga de Campeones con el Barcelona en 2015 y el martes se convirtió en el entrenador más rápido en registrar 50 victorias en la competición, lo que demuestra que su idea funciona.
No sorprende, entonces, que sus métodos sean emulados por otros. No menos importante por el Bayern, que ha arrasado en la Liga de Campeones esta temporada bajo el mando de Vincent Kompany y ya aseguró el título alemán.
El PSG, con 43 goles, es el equipo más anotador de la Liga de Campeones esta temporada. El Bayern está segundo con 42.
El duelo de nueve goles del martes fue la semifinal con más tantos en la historia de la competición y ninguno de los dos clubes habla de cambiar su enfoque para el partido de vuelta en Múnich la próxima semana.
“Le pregunté a mi cuerpo técnico cuántos goles creemos que tendremos que marcar, y coincidimos en tres”, manifestó Luis Enrique. “Mostraremos la misma mentalidad. Iremos a ganar el partido”.
Ousmane Dembélé, el astro del PSG y vigente ganador del Balón de Oro, también está listo para otro encuentro de muchos goles.
“No cambiaremos nuestra filosofía. Queremos atacar y ellos también, así que creo que se viene un gran partido”, le comentó Dembélé a Canal+.
Kompany, que en su etapa como jugador fue un defensor que ganó títulos en serie con el Manchester City, está mostrando su impronta ofensiva como entrenador.
“Una cosa es mirar los goles encajados: normalmente, cinco goles fuera de casa en una semifinal de la Liga de Campeones, estás fuera”, declaró a Amazon Prime. “Pero si miras las ocasiones que creamos, podríamos haber marcado más. Y eso tiene que darnos confianza”.
El fútbol siempre ha implicado estilos contrastantes de ataque y defensa. Brasil ha sido tradicionalmente un equipo en darle alas al talento individual de sus jugadores. Italia ha sido más defensiva, poniendo énfasis en contrarrestar al rival.
El entrenador José Mourinho, dos veces ganador de la Liga de Campeones, ha adoptado un enfoque más pragmático para ganar la competición, anulando a los rivales con equipos bien compactos y potentes. Pep Guardiola, en cambio, ha intentado dominar los partidos con la posesión del balón y ha ganado el máximo trofeo europeo en tres ocasiones. Ese enfoque a veces se ha usado para criticarlo cuando, pese a contar con algunos de los mejores jugadores del mundo en el Manchester City, a menudo se ha quedado corto en la Liga de Campeones.
Resulta refrescante escuchar tanto a Luis Enrique como a Kompany aceptar los peligros asociados a su fútbol de ataque total.
“Es mi trabajo no aceptar nada que no sea la perfección”, afirmó Kompany. “Hubo una parte del partido que era inevitable, y eran los riesgos que ambos estábamos dispuestos a asumir”.
Los partidos con más goles son la tendencia en la Liga de Campeones. Esta temporada hay un promedio por encima de tres goles por partido (3,51).
Eso está por encima del 3,27 de la temporada pasada, que era el promedio más alto anterior.
Cada una de las últimas cinco temporadas figura entre las siete campañas más goleadoras en la Liga de Campeones, lo que apunta a una clara tendencia hacia un fútbol más ofensivo desde el cambio de década. Solo en uno de esos años el promedio bajó de tres goles por partido: en 2022-23, cuando descendió a 2,98.
La Copa de Europa pasó a llamarse Liga de Campeones en 1992. Durante la década de 1990, el promedio de goles por partido fue de 2,69 y esa cifra bajó a 2,59 entre 2000 y 2010.
Subió a apenas por debajo de tres goles por partido (2,95) entre 2010 y 2020 y, hasta ahora en esta década, el promedio es de tres goles por partido, con equipos cargando sus alineaciones de talento ofensivo.
El PSG está liderado por Dembélé, acompañado por extremos brillantes como Khvicha Kvaratskhelia y Désiré Doué.
El Bayern cuenta con el capitán inglés Harry Kane, quien elevó su cuenta de la temporada a 59 goles en 51 apariciones con club y selección al abrir el marcador el martes al convertir un penal. El gigante alemán también ha pagado mucho dinero por la estrella francesa Michael Olise y el delantero colombiano Luis Díaz. Ambos también marcaron en el Parque de los Príncipes.
El Barcelona es otro proponente del fútbol que prioriza el espectáculo, y cuenta con el habilidoso adolescente español Lamine Yamal, el extremo brasileño Raphinha y el veterano goleador Robert Lewandowski. Pero su técnico alemán Hansi Flick ha sido criticado por arriesgar más de la cuenta en Europa, especialmente al perder 7-6 en el global ante el Inter de Milán en las semifinales del año pasado.
La buena noticia para los aficionados la próxima semana es que el PSG y el Bayern parecen decididos a mantenerse fieles a su idea ofensiva, lo que debería ofrecer otro choque emocionante.
“El partido allí será el mismo partido: un partido loco entre dos equipos que quieren ganar y marcar. Tenemos que ir allí con la misma mentalidad, la misma personalidad, para poder hacer un trabajo increíble allí como lo hicimos aquí”, expresó el zaguero brasileño Marquinhos, capitán del PSG.
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FUENTE: AP
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