Michael Damianos señaló que el Mediterráneo oriental se está convirtiendo rápidamente en una fuente alternativa de energía para las naciones europeas, mientras la guerra de Rusia en Ucrania y la convulsión en Oriente Medio obligan al continente a buscar nuevas fuentes.
Damianos indicó que los socios TotalEnergies, de Francia, y Eni, de Italia, tomaron el mes pasado una decisión final para seguir adelante con el desarrollo del yacimiento de gas natural Cronos, frente a la costa sur de Chipre. Será la primera vez que gas de yacimientos del Mediterráneo oriental se suministre a los mercados europeos.
“Es importante para Europa en este momento, por la guerra en Ucrania, por esta situación en Oriente Medio, que Chipre vaya a ser una fuente alternativa de gas”, dijo Damianos el viernes a The Associated Press en una entrevista exclusiva.
Según el calendario del consorcio Eni-TotalEnergies, los trabajos de un gasoducto desde Cronos hasta la infraestructura existente en el enorme yacimiento de gas natural Zohr de Egipto, a 105 kilómetros (65 millas) de distancia, comenzarán más adelante este año y tardarán hasta 18 meses en completarse.
Una vez hecho eso, el gas se transportará a la planta de procesamiento de Damietta, en la costa norte de Egipto, donde se licuará para su traslado en barco a Europa.
Conducir el gas de Cronos por tubería hasta Egipto para su procesamiento fue la opción económicamente más viable, con un costo aproximado de 2.000 millones de dólares (1.730 millones de euros), o la mitad del costo estimado de desarrollar otros yacimientos de gas dentro de aguas chipriotas, debido a su proximidad a la infraestructura existente.
Aunque el acuerdo establece que la totalidad de los más de 3 billones de pies cúbicos (tcf, por sus siglas en inglés) de gas de Cronos se destine a Europa, hay una cláusula en el pacto para que cerca de una quinta parte de esa cantidad pueda utilizarse para cubrir parte de las necesidades energéticas internas de Egipto.
“Es una reserva pequeña”, manifestó Damianos. “Nuestros ingresos como país no van a ser enormes, así que su importancia no es el dinero; su importancia es el inicio de ser un productor y tener el primer gas”.
Cronos es uno de seis yacimientos de gas natural descubiertos hasta ahora dentro de la Zona Económica Exclusiva de Chipre, frente a su costa sur. Dos de ellos, Glaucus y Pegasus, albergan conjuntamente un estimado de 6,9 tcf. ExxonMobil y su socio QatarEnergy, que recibieron licencia para desarrollar esos yacimientos, dicen que esperan que el gas de Glaucus y Pegasus empiece a fluir para 2033.
“Lo que podemos decir es que Exxon es el tipo de empresa que se ciñe a los plazos y a veces entrega incluso antes”, comentó Damianos.
El ministro de Energía indicó que ExxonMobil planea ampliar sus actividades de exploración frente a Chipre y se espera que reciba una licencia adicional para buscar hidrocarburos.
Otro yacimiento de gas —el primero hallado frente a Chipre hace unos 15 años— es Afrodita, que contiene un estimado de 5,6 tcf. Damianos dijo que se espera una decisión final en el verano de 2027 por parte de una empresa conjunta encabezada por Chevron para desarrollar el yacimiento. Un gasoducto conectará el depósito directamente con instalaciones egipcias para abastecer las necesidades energéticas internas del país, según un acuerdo con Chevron.
Parte del yacimiento Afrodita se encuentra en aguas israelíes y se espera que un árbitro decida para el próximo mes el porcentaje al que Israel tiene derecho.
Un proyecto eléctrico separado busca conectarse con Israel Damianos también celebró la entrada de la firma francesa de inversión Meridiam como respaldo del proyecto Great Seas Interconnector, un cable eléctrico que conectará la red eléctrica europea con la de Chipre y, eventualmente, con Israel.
El ambicioso proyecto no solo pondría fin al aislamiento energético de Chipre e Israel, sino que sería un componente importante para la iniciativa IMEC, una nueva ruta energética y comercial hacia el golfo Pérsico e India que impulsa la Unión Europea.
Pero el proyecto ahora está atascado en trámites burocráticos por su costo real, superior a una estimación anterior de 2.200 millones de dólares. Un informe del Banco Europeo de Inversiones, previsto para los próximos meses, aportará claridad sobre su costo.
Eso es importante para Chipre porque, en virtud de un acuerdo vigente, los consumidores de energía chipriotas tendrían que aportar hasta el 63% del costo de construcción del cable, lo que implicaría un aumento significativo de los precios de la electricidad.
Se busca inversión privada adicional para compensar esa carga sobre los consumidores chipriotas, mientras se evalúa financiación adicional de la Unión Europea, señaló Damianos.
La Unión Europea ya se ha comprometido a aportar 760 millones de dólares (658 millones de euros) para el proyecto.
“Es un proyecto muy importante para Europa porque conecta a Chipre, que está aislado, con la red europea", afirmó Damianos. "Y la idea es luego avanzar y conectarse con Israel”.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP