La vocera del grupo, Kharunya Paramaguru, dijo al diario Washington Post que la intención de la campaña de cuatro semanas, con un costo de 35.000 dólares, era apoyar “una nueva era de activismo” contra la “retórica odiosa” de varios líderes políticos globales. El Metro rechazó los avisos bajo su política que prohíbe la publicidad de asuntos controvertidos.
Esa política ha provocado rechazo desde su adopción en 2015, cuando un grupo antimusulmán quiso colocar avisos con una imagen ofensiva del profeta Mahoma.
La directora ejecutiva de Amnesty International USA, Margaret Huang, dijo que Washington era precisamente el mercado donde la publicidad en apoyo a las diversas causas es más necesaria.
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Information from: The Washington Post, http://www.washingtonpost.com
FUENTE: Associated Press