En el video, la congresista mira directamente a cámara y dirige su mensaje al presidente:
“Señor presidente, algunos de sus esfuerzos para hacer cumplir las leyes migratorias han ido demasiado lejos”.
Salazar sostuvo además que más de la mitad de unos 50.000 inmigrantes detenidos por ICE en julio no tenía antecedentes criminales y pidió a Trump revisar la información que recibe de sus asesores.
“Los mismos hispanos que lo ayudaron se sienten traicionados”
La frase políticamente más sensible del anuncio fue dirigida al electorado hispano.
Salazar aseguró que:
“Los mismos hispanos que lo ayudaron a llegar a la Casa Blanca en 2024 se sienten traicionados hoy”.
La congresista no pidió detener toda la política de deportaciones ni defendió una amnistía general.
Su argumento establece una diferencia entre inmigrantes con antecedentes criminales y personas indocumentadas que llevan años trabajando o estudiando en Estados Unidos sin historial delictivo.
Tomi Lahren: “Trump debería retirar inmediatamente su respaldo”
Lahren interpretó el anuncio como una ruptura con una de las políticas centrales de la administración.
La comentarista pidió que Trump responda retirando formalmente el respaldo electoral que concedió a Salazar a comienzos de año.
Ese respaldo existe.
El 10 de febrero de 2026, Trump publicó un mensaje en el que elogió a Salazar y destacó su trabajo en asuntos económicos, energéticos, fronterizos y militares.
El presidente concluyó:
“María Elvira Salazar tiene mi completo y total respaldo para la reelección”.
Hasta el cierre de esta nota, no se había reportado que Trump hubiera revocado ese apoyo.
La reacción se extiende entre figuras de la derecha
Lahren no fue la única figura conservadora que reaccionó.
El activista político Anthony Sabatini pidió que Salazar fuera deportada, pese a que la congresista nació en Miami y es ciudadana estadounidense.
Laura Loomer, quien lleva meses cuestionando las posiciones migratorias de Salazar, volvió a criticar el respaldo presidencial y aseguró que había advertido desde febrero que Trump no debía apoyarla.
Otros comentaristas conservadores también reclamaron que el mandatario retire su endorsement.
Las declaraciones reflejan una disputa interna sobre hasta dónde debe llegar la aplicación de las políticas migratorias.
Salazar no está rompiendo completamente con Trump
Aunque el anuncio constituye una confrontación pública importante, existe una precisión necesaria.
Salazar no anunció una ruptura política general con Donald Trump.
Tampoco abandonó el Partido Republicano ni rechazó globalmente la agenda presidencial.
La diferencia planteada específicamente esta semana está relacionada con la aplicación de la política migratoria y las deportaciones de personas sin antecedentes criminales.
“No estoy hablando de amnistía”
La congresista intentó anticiparse precisamente a las críticas procedentes de la derecha.
En su anuncio afirmó:
“No estoy hablando de darles amnistía”.
Salazar pidió en cambio una solución que permita a determinados inmigrantes mantener una “vida digna” en Estados Unidos.
Su posición está vinculada a la Dignity Act, proyecto bipartidista que impulsa junto a la demócrata Veronica Escobar.
Qué propone la Dignity Act
La propuesta contempla una combinación de medidas de seguridad fronteriza, verificación laboral y regularización temporal.
Entre sus disposiciones se encuentran:
aumentar la remuneración de agentes fronterizos,
establecer un sistema nacional de verificación electrónica de empleo
y crear períodos renovables de protección para determinados inmigrantes que cumplan requisitos.
La versión actual no establece una ruta directa hacia la ciudadanía.
Sectores conservadores la describen como una forma de amnistía, caracterización que Salazar rechaza.
DHS también respondió a la congresista
La controversia escaló todavía más este jueves cuando el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respondió públicamente a las críticas de Salazar.
En declaraciones proporcionadas a Fox News, el departamento defendió la política de aplicación migratoria de la administración y rechazó el argumento planteado por la congresista.
La respuesta convierte la polémica en algo más que una discusión entre comentaristas políticos.
Ahora involucra directamente a una agencia del Gobierno federal y a una legisladora republicana que cuenta con el respaldo electoral del presidente.
Una disputa en un distrito mayoritariamente hispano
El contexto electoral resulta especialmente relevante.
El Distrito 27 de Florida tiene una población aproximadamente 73,5% hispana, y más de la mitad de sus residentes nació fuera de Estados Unidos, según los datos citados por Florida Politics.
La circunscripción incluye áreas como Coral Gables, Key Biscayne, Pinecrest, South Miami, West Miami y otras comunidades de Miami-Dade.
La inmigración tiene por ello una importancia directa para una parte significativa de sus electores.
Salazar enfrenta a Eliott Rodríguez
Su rival demócrata es Eliott Rodríguez, periodista cubanoamericano y antiguo presentador de CBS Miami.
La campaña de Rodríguez ha colocado la inmigración entre sus principales argumentos contra la congresista.
Salazar, por su parte, utiliza ahora su primer gran anuncio de la elección general para diferenciarse de Trump precisamente en ese asunto.
Una encuesta interna reporta un empate
Una encuesta realizada por Bendixen & Amandi International para la campaña de Rodríguez reportó esta semana un empate.
Después de pedir a los indecisos que indicaran hacia qué candidato se inclinaban, el resultado fue:
María Elvira Salazar: 45%
Eliott Rodríguez: 45%.
El estudio entrevistó a 600 votantes probables y reportó un margen de error de cuatro puntos porcentuales.
Hay una salvedad importante: es una encuesta interna encargada por la campaña de Rodríguez, no un sondeo independiente.
La inmigración genera tensiones más amplias dentro del Partido Republicano
La polémica de Miami no ocurre de manera aislada.
Reuters reportó que otros candidatos y legisladores republicanos también han comenzado a plantear diferencias con determinados aspectos de la política migratoria de Trump antes de las elecciones de medio término.
El debate gira particularmente alrededor de las detenciones y deportaciones de personas que no tienen antecedentes criminales.
Trump y su administración, por otra parte, continúan defendiendo su estrategia como parte del cumplimiento de las leyes migratorias y del control fronterizo.
De un “respaldo total” a pedidos para que Trump lo retire
La situación deja ahora a Salazar en una posición política inusual.
Hace siete meses, Trump aseguró públicamente:
“SHE WILL NEVER LET YOU DOWN!”
y le concedió su “Complete and Total Endorsement”.
Este jueves, figuras conservadoras están utilizando precisamente ese respaldo para aumentar la presión sobre el presidente.
Tomi Lahren fue categórica:
“El presidente Trump debería revocar inmediatamente todo apoyo y respaldo a esta mujer”.
Por ahora, Trump no ha hecho públicamente lo que Lahren y otros comentaristas le están pidiendo.
La pregunta pasa ahora a la Casa Blanca:
¿mantendrá el presidente su respaldo a María Elvira Salazar después de que la congresista cuestionara públicamente una de las políticas centrales de su administración?