La salida de esas fuerzas podría completarse a mediados del próximo año, pero no hay todavía una decisión, afirmó una de las fuentes, que solicitaron el anonimato para hacer declaraciones sobre deliberaciones internas.
El presidente exigía el repliegue desde hace tiempo, pero el secretario de Defensa, Jim Mattis, y otras partes, lo habían persuadido para que no lo hiciera a fin de presionar al Talibán y combatir a la persistente insurgencia del grupo Estado Islámico.
Los funcionarios dijeron que la más reciente insistencia de la Casa Blanca para retirar los soldados fue otro factor importante en la decisión de Mattis de anunciar el jueves su renuncia.