Los magistrados aceptaron el viernes escuchar una apelación de Microsoft que argumenta que previamente habían sido rechazadas reclamaciones individuales de los demandantes.
Microsoft ha vendido más de 80 millones de consolas Xbox 360 y afirma que sólo 0,4% de los propietarios reportaron que los discos son rayados. La compañía indicó que cualquier daño ocasionado es debido al mal uso del consumidor y no a un defecto del producto.
Un juez federal desechó la demanda en 2012, determinando que no existían suficientes quejas para justificar una demanda colectiva. Pero una corte de apelaciones revirtió el fallo, argumentando que la demanda podía proseguir.