Lo que sí detalla es que la víctima debía entregar a Camallery Pérez un pago parcial de $44,000.
Había una condición:
el dinero solo debía entregarse después de que el hermano de la víctima confirmara desde Cuba que el aceite había llegado.
Retiró miles de dólares del banco durante tres días
Para reunir el efectivo, la víctima acudió durante tres días diferentes a una sucursal de Wells Fargo en Palm Beach Boulevard, en Lee County.
En cada ocasión retiró:
$15,000.
Los tres retiros sumaron $45,000, aunque el monto que finalmente llevaba para la operación era de $44,000.
El reporte divulgado no explica qué ocurrió con los $1,000 restantes.
Se encontraron en un Publix y contaron los $44,000
Una vez reunido el dinero, ambos se encontraron en un Publix ubicado en Thomasson Drive.
La víctima subió al vehículo de Camallery Pérez.
Dentro del automóvil estaba el dinero:
$44,000 en efectivo
guardados en una pequeña bolsa negra de la marca Guess.
Según el reporte policial, ambos llegaron a contar juntos los billetes para verificar que estuviera la cantidad acordada.
El acusado habría revisado si los billetes eran auténticos
El informe contiene otro detalle llamativo.
Camallery Pérez presuntamente examinó el efectivo para comprobar que los billetes no fueran falsos.
Sin embargo, todavía faltaba algo esencial para completar la operación:
la confirmación desde Cuba de que el aceite había sido recibido.
Mientras esperaban ese mensaje, los dos permanecieron juntos durante varias horas.
Compraron comida y fueron a la playa, según el relato policial citado por el medio local.
Una parada en una gasolinera cambió todo
Más tarde se detuvieron en una estación BP de Collier Boulevard para utilizar el baño.
Los $44,000 permanecieron dentro del vehículo, en la consola central.
Camallery Pérez utilizó primero el baño.
Después entró la víctima.
Fue entonces cuando, según la acusación, Camallery Pérez abandonó la gasolinera en el vehículo mientras la otra persona todavía estaba dentro del establecimiento.
La víctima llamó inmediatamente al Sheriff
Al salir del baño y comprobar lo sucedido, la víctima contactó a la Oficina del Sheriff del Condado de Collier.
Explicó que sus:
llaves
y
$44,000
habían quedado dentro del automóvil.
Los investigadores comenzaron entonces a revisar las cámaras de seguridad de la gasolinera.
Las cámaras ayudaron a identificar al sospechoso
Las imágenes permitieron a los agentes identificar el vehículo y posteriormente localizar a Camallery Pérez.
Cuando los investigadores lo encontraron, llevaba presuntamente la misma ropa y joyas que aparecían en las grabaciones.
Durante una entrevista con los agentes, reconoció haberse marchado de la gasolinera mientras la otra persona estaba en el baño, según el reporte.
Sin embargo, ofreció una explicación diferente sobre el motivo.
El acusado negó haber visto los $44,000
Camallery Pérez aseguró que abandonó el lugar porque la víctima estaba comportándose de manera extraña y había dicho que solo tenía una parte del dinero.
También negó haber visto los $44,000 y afirmó desconocer dónde estaban.
Los investigadores registraron posteriormente el vehículo.
Encontraron:
las llaves de la víctima.
Pero no encontraron:
la bolsa con los $44,000.
Una cámara de timbre aportó otra pista
La investigación avanzó posteriormente gracias a imágenes captadas por una cámara instalada en la vivienda del acusado.
Según el reporte policial citado por Gulf Coast News, Camallery Pérez fue grabado entrando y saliendo de su residencia con una bolsa negra similar a aquella en la que la víctima llevaba el dinero.
Posteriormente habría tomado un Uber con destino a Physicians Regional Medical Center, en Pine Ridge Road.
Cuando regresó a la vivienda:
ya no llevaba la bolsa.
Arrestado por hurto mayor
Camallery Pérez fue ingresado el 15 de septiembre y enfrenta un cargo de hurto mayor por una cantidad de $20,000 o más, pero inferior a $100,000, según los registros citados en los reportes.
La Oficina del Sheriff del Condado de Collier advierte que la información de arresto refleja las circunstancias conocidas en el momento de la detención y no determina culpabilidad o inocencia ni representa la disposición final de un caso penal.
¿Fueron recuperados los $44,000?
Hasta los reportes disponibles, no existe confirmación pública de que el dinero haya sido recuperado.
Las autoridades encontraron las llaves de la víctima dentro del vehículo, pero la bolsa con el efectivo no estaba allí.
La grabación de la vivienda constituye uno de los elementos que los investigadores incorporaron al caso.
El destino final de los $44,000 continúa siendo una de las principales interrogantes.
¿Qué se sabe realmente del negocio de aceite para Cuba?
El elevado valor de la operación —$77,500— genera preguntas sobre la escala del negocio.
Pero la información pública disponible no permite responderlas todavía.
No se ha identificado:
el proveedor del aceite,
la cantidad comprada,
el país desde donde debía enviarse,
quién realizaría la distribución en Cuba,
si el hermano de la víctima era el comprador final o un intermediario,
ni la estructura comercial utilizada para la operación.
Por ello, no existe base suficiente para afirmar que se tratara de una red de importación, un negocio ilegal o una operación de reventa dentro de Cuba.
El pago dependía de una confirmación desde la Isla
El mecanismo descrito en el reporte sí ofrece una pista sobre cómo se había estructurado el acuerdo.
La mercancía debía llegar primero a Cuba.
Después, el hermano de la víctima debía confirmar la recepción.
Solo entonces se entregarían los $44,000 en efectivo a Camallery Pérez.
Ese sistema aparentemente buscaba proteger al comprador frente al riesgo de pagar antes de recibir el producto.
Pero el dinero desapareció antes de que esa condición pudiera cumplirse.
Un negocio de aceite termina convertido en caso criminal
La operación comenzó con una negociación de decenas de miles de dólares para adquirir aceite destinado a Cuba.
Terminó con:
un negocio valorado en $77,500,
$44,000 en efectivo desaparecidos,
grabaciones de varias cámaras de seguridad,
y
un hombre de 25 años arrestado por hurto mayor.
La investigación deberá determinar ahora qué ocurrió con el efectivo y si existen otras personas vinculadas a la transacción.
También permanece sin respuesta una cuestión particularmente llamativa:
¿qué estructura comercial había detrás de una operación de $77,500 en aceite de cocina destinado a Cuba?
Hasta ahora, los documentos y reportes públicos disponibles no ofrecen esa respuesta.
Información en desarrollo.