Murió Ramiro Valdés, fundador del MININT y figura clave de la dictadura cubana, a los 94 años
Miguel Díaz-Canel confirmó este domingo la muerte de Ramiro Valdés Menéndez, uno de los últimos sobrevivientes de la generación histórica del castrismo y figura central en la creación del aparato de seguridad del Estado cubano. Tenía 94 años.
Díaz-Canel anunció la muerte de Ramiro Valdés
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel informó este domingo la muerte de Ramiro Valdés Menéndez, comandante de la Revolución, fundador del Ministerio del Interior y uno de los hombres más influyentes del poder cubano durante más de seis décadas. La confirmación llegó mediante un hilo publicado en su cuenta oficial de X, según reportó CiberCuba.
Díaz-Canel lamentó la “partida física” de Valdés y lo describió como una figura cercana, a la que dijo haber querido y respetado. En su mensaje, destacó su apoyo, sus consejos y su lealtad al liderazgo de Fidel y Raúl Castro.
La muerte se conoció en el Día de los Padres, una fecha que el propio Díaz-Canel vinculó con el dolor por el fallecimiento del histórico dirigente.
Uno de los últimos símbolos de la vieja guardia castrista
Nacido el 28 de abril de 1932 en Artemisa, Ramiro Valdés integró el núcleo original de la Revolución Cubana. Participó en el asalto al Cuartel Moncada, fue expedicionario del yate Granma y combatió en el Ejército Rebelde antes del triunfo de 1959. La ficha oficial de la Asamblea Nacional lo identifica como comandante de la Revolución, vice primer ministro y diputado a la ANPP.
Durante décadas, Valdés ocupó posiciones de poder dentro del Estado cubano. Fue ministro del Interior, viceministro primero de las FAR, ministro de Informática y Comunicaciones, vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y miembro fundador del Comité Central y del Buró Político del Partido Comunista de Cuba.
El arquitecto del aparato de seguridad del régimen
Valdés fue una figura decisiva en la construcción del sistema de seguridad e inteligencia del régimen cubano. Tras el triunfo revolucionario, estuvo vinculado a la organización del aparato de seguridad y espionaje del nuevo gobierno, según el perfil biográfico de CIDOB.
Ese mismo perfil lo señala como artífice del Departamento de Seguridad del Estado y de la Dirección General de Inteligencia, además de subrayar su papel en la persecución de opositores, la vigilancia política interna y sus relaciones con el KGB soviético.
Su paso por el MININT marcó una etapa clave en la consolidación de los órganos represivos del castrismo. La Asamblea Nacional también recoge que Valdés fue jefe de los órganos de la Seguridad del Estado y ministro del Interior.
Su ausencia pública ya generaba rumores
La muerte de Ramiro Valdés no tomó por sorpresa a quienes seguían de cerca los movimientos de la cúpula cubana. Desde finales de 2025, su ausencia en actos oficiales había alimentado especulaciones sobre su estado de salud. CiberCuba reportó en marzo que no aparecía en eventos relevantes ni en reuniones del Consejo de Ministros, sin que las autoridades ofrecieran explicaciones públicas.
El pasado 6 de junio, durante el acto por el 65 aniversario del MININT, su ausencia fue especialmente notoria. Díaz-Canel rindió homenaje a la institución fundada por Valdés, pero el comandante no estuvo presente en la ceremonia.
La generación histórica se reduce aún más
Con el fallecimiento de Valdés, la generación histórica del castrismo queda todavía más reducida. Según CiberCuba, entre los comandantes históricos sobrevivientes figuran Raúl Castro y Guillermo García Frías.
Antes de Valdés murieron otros nombres centrales de esa generación, entre ellos Fidel Castro, Faure Chomón Mediavilla, Efigenio Ameijeiras Delgado, Julio Camacho Aguilera y Marcos Antonio Hernández Alcaraz.
Una muerte con peso político para Cuba
La desaparición de Ramiro Valdés ocurre en un momento delicado para el régimen cubano, marcado por una crisis económica prolongada, apagones, deterioro social y tensiones dentro de la estructura de poder.
Más que una figura ceremonial, Valdés representaba la línea dura del castrismo histórico: el vínculo entre la guerrilla, el Partido Comunista, el MININT, la Seguridad del Estado y los órganos de control político. Su muerte no solo cierra una biografía de poder, sino que profundiza la imagen de una élite envejecida y cada vez más reducida.