Según 14ymedio, el movimiento de vehículos estatales en el servicentro es frecuente.
Las imágenes publicadas por el medio muestran, entre otros, un vehículo de la empresa estatal SEPSA aproximándose para repostar.
Un residente de la zona aseguró al periódico que diariamente observa circular por el lugar autobuses destinados al transporte de personal, camiones, automóviles con matrículas estatales y numerosas motocicletas Suzuki.
La afirmación corresponde al testimonio del vecino y no a un registro oficial divulgado por las autoridades cubanas.
¿El combustible que cargan procede realmente de Estados Unidos?
Esta es la pregunta central del caso y requiere una distinción importante.
14ymedio afirma que El Eficiente despacha combustible procedente de Estados Unidos.
Además, existen datos independientes que confirman un fuerte crecimiento de las exportaciones estadounidenses de derivados del petróleo hacia Cuba durante 2026.
Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) citados por el propio medio, Cuba recibió 778.000 barriles de derivados del petróleo estadounidense solamente durante junio, un 63,4% más que los 476.000 barriles registrados en mayo.
Sin embargo, la información pública consultada no permite establecer documentalmente la trazabilidad de cada cargamento desde Estados Unidos hasta el tanque de cada vehículo estatal fotografiado en El Eficiente.
Por ello, la formulación periodísticamente más precisa es que los vehículos fueron documentados en una gasolinera señalada por recibir y comercializar combustible estadounidense, no que exista una certificación oficial de que cada litro utilizado por esos vehículos procediera directamente de EEUU.
EEUU autoriza combustible para el sector privado cubano bajo condiciones
La exportación de determinados combustibles estadounidenses hacia Cuba no está prohibida de manera absoluta.
El Bureau of Industry and Security (BIS) del Departamento de Comercio mantiene una autorización bajo la excepción Support for the Cuban People (SCP).
La guía oficial permite determinadas exportaciones y reexportaciones de gasolina y otros productos petroleros estadounidenses hacia:
entidades elegibles del sector privado cubano
y
consumidores individuales cubanos para uso personal o familiar.
Los exportadores son responsables de verificar que cada operación cumpla las condiciones establecidas por la regulación.
Washington restringió aún más las operaciones en marzo
El Gobierno estadounidense endureció además las condiciones financieras de esas operaciones.
Desde el 4 de marzo de 2026, BIS suspendió la disponibilidad de la excepción SCP para transacciones que impliquen depositar fondos extranjeros en un banco propiedad del Estado cubano.
La agencia explicó que determinó que esas operaciones presentaban un riesgo inaceptable de beneficiar principalmente al Gobierno cubano y a sus servicios militares o de inteligencia.
La restricción no impide todas las compras privadas de combustible.
Las operaciones pueden estructurarse mediante instituciones financieras de terceros países siempre que cumplan los restantes requisitos estadounidenses.
CUPET está sancionada por Estados Unidos
Existe otro elemento fundamental.
El 11 de junio de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incorporó oficialmente a Unión Cuba-Petróleo (CUPET) a su lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN).
CUPET es la empresa estatal que controla una parte central de la infraestructura petrolera cubana.
Su inclusión en la lista implica restricciones sobre transacciones sujetas a jurisdicción estadounidense, salvo que exista una autorización o excepción aplicable.
Posteriormente, el 3 de septiembre, OFAC también sancionó a Comercial CUPET S.A., descrita oficialmente como una empresa estatal dedicada al comercio mayorista de combustibles.
Las sanciones no anulan automáticamente todas las operaciones autorizadas
La normativa estadounidense contiene, sin embargo, un matiz jurídico importante.
OFAC explica que la Orden Ejecutiva 14404 —utilizada para ampliar las sanciones contra determinadas estructuras cubanas— no elimina las autorizaciones existentes bajo las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos (CACR).
La Licencia General 1 emitida en mayo permite que determinadas operaciones previamente autorizadas bajo las CACR continúen bajo condiciones específicas.
Por ello, determinar una eventual violación estadounidense requiere conocer la estructura concreta de cada operación: comprador, vendedor, intermediarios, bancos, destinatario final y uso del combustible.
La gran interrogante: ¿cómo termina en una estación CUPET?
Precisamente ahí aparece la cuestión que plantea la investigación.
Si el combustible fue exportado desde Estados Unidos bajo una autorización destinada al sector privado elegible, ¿cómo terminó siendo despachado desde una instalación CUPET y utilizado por vehículos vinculados a organismos estatales?
La información pública disponible todavía no reconstruye completamente esa cadena.
No se conocen públicamente:
la empresa privada importadora,
el proveedor estadounidense,
el mecanismo de distribución utilizado dentro de Cuba,
los contratos de suministro,
ni la eventual participación de intermediarios.
Sin esos documentos no puede establecerse de manera independiente si hubo una violación concreta de las regulaciones estadounidenses.
Las compras de combustible estadounidense se dispararon
Lo que sí está documentado es el crecimiento extraordinario del comercio energético.
Los datos de la EIA muestran que en junio llegaron a Cuba 778.000 barriles de productos petroleros procedentes de Estados Unidos.
El incremento coincide con la fuerte reducción de otras fuentes tradicionales de suministro energético de la isla.
La combinación ha convertido a Estados Unidos en un proveedor cada vez más visible dentro del mercado cubano de combustibles, pese a las profundas tensiones políticas entre Washington y La Habana.
El sector privado recibió autorización para importar
El Gobierno cubano abrió durante 2026 nuevas posibilidades para que empresas privadas importen y comercialicen combustible.
La medida forma parte de las modificaciones introducidas para ampliar el papel de actores no estatales en determinados sectores económicos.
Pero el elevado capital necesario para importar combustible plantea interrogantes sobre qué empresas privadas tienen realmente capacidad financiera para realizar operaciones de gran escala.
Ese debate ha aumentado a medida que las importaciones estadounidenses han crecido.
El contraste con la escasez que enfrenta la población
La investigación de 14ymedio aparece además en medio de una profunda crisis energética.
Mientras determinados vehículos estatales continúan abasteciéndose, gran parte de la población enfrenta escasez de combustible, dificultades en el transporte y apagones prolongados.
El vecino citado por el medio describió precisamente ese contraste al señalar que su zona llevaba días con problemas de agua mientras observaba vehículos vinculados al aparato estatal repostando combustible.
Su denuncia resume la percepción expresada en el reportaje: existen sectores del Estado que aparentemente mantienen acceso prioritario al combustible mientras servicios básicos enfrentan severas limitaciones.
EEUU y Cuba mantienen versiones enfrentadas sobre la crisis energética
La cuestión energética se ha convertido también en uno de los principales puntos de confrontación entre ambos gobiernos.
La Habana atribuye una parte importante de la crisis a las sanciones y restricciones estadounidenses.
Washington sostiene que el deterioro responde también a décadas de falta de inversión, problemas estructurales del modelo económico y decisiones del Gobierno cubano.
En paralelo a ese enfrentamiento, las estadísticas muestran una aparente paradoja:
Estados Unidos sanciona a CUPET y otras entidades estatales mientras determinadas exportaciones de combustible estadounidense hacia el sector privado cubano continúan autorizadas.
¿Existe evidencia de una violación de las sanciones?
Con la información pública disponible, no puede afirmarse todavía como un hecho jurídicamente probado que se hayan violado las sanciones estadounidenses.
Sí existen elementos que justifican la pregunta.
Está documentado que:
EEUU permite determinadas exportaciones de combustible dirigidas a entidades privadas elegibles y consumidores individuales cubanos.
CUPET está sancionada por OFAC.
Comercial CUPET también fue sancionada posteriormente.
14ymedio documentó vehículos vinculados a organismos estatales repostando en El Eficiente y afirma que esa estación despacha combustible estadounidense.
Pero para determinar una infracción concreta sería necesario conocer la trazabilidad completa del producto y las condiciones bajo las que fue exportado.
Una investigación que abre nuevas preguntas
El caso de El Eficiente plantea así una cuestión que trasciende las fotografías de vehículos oficiales repostando.
La pregunta es cómo funciona realmente la cadena de importación y distribución del combustible estadounidense dentro de Cuba.
Si los productos autorizados para determinados actores privados terminan incorporándose a redes de distribución estatales, será necesario determinar bajo qué mecanismo ocurre y si ese proceso respeta las condiciones impuestas por Washington.
Hasta ahora, ni las autoridades cubanas ni las estadounidenses han publicado una explicación específica sobre el combustible documentado en este servicentro.
Mientras tanto, las imágenes de vehículos vinculados a estructuras estatales cargando en una estación CUPET cercana a Villa Marista han colocado nuevamente bajo escrutinio un comercio que crece rápidamente en medio de las sanciones y de la peor crisis energética que atraviesa Cuba en décadas.
Información en desarrollo...