Estados Unidos y Cuba iniciarán negociaciones sobre dos fugitivos estadounidenses de los más buscados, como parte de un nuevo diálogo sobre cooperación judicial que fue posibilitado por la decisión del presidente Barack Obama de retirar a la nación caribeña de la lista de países patrocinadores de terrorismo, anunció el miércoles el Departamento de Estado norteamericano.
Cuba negociará con EEUU sobre fugitivos estadounidenses
Funcionarios y ciudadanos comunes se mostraron alborozados en Cuba por la exclusión de la lista, apuntando que Obama repara una afrenta de décadas al orgullo nacional y despeja el camino para restaurar rápidamente las relaciones diplomáticas.
Jeff Rathke, vocero del Departamento de Estado, dijo que Cuba aceptó las negociaciones sobre los fugitivos, incluida Joanne Chesimard, alias Assata Shakur, a quien Fidel Castro otorgó asilo después de que ella escapó de una prisión estadounidense donde estaba cumpliendo una sentencia por matar a un policía estatal de Nueva Jersey en 1973. Estados Unidos y Cuba discutirán además el caso de William Morales, un nacionalista puertorriqueño buscado en relación a atentados con explosivos en Nueva York en la década de 1970.
"Vemos el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la reapertura de una embajada en La Habana como los medios a través de los cuales seremos capaces de presionar más efectivamente al gobierno cubano sobre asuntos judiciales como el de fugitivos. Y Cuba ha aceptado entrar a un diálogo judicial con Estados Unidos que funcionará para resolver estos casos", señaló Rathke. Se prevé que el diálogo aborde además la cooperación sobre delitos más rutinarios, dijeron funcionarios.
Un vocero del gobierno cubano no respondió el miércoles las llamadas de The Associated Press buscando su comentario, pero Josefina Vidal, máxima diplomática cubana para asuntos estadounidenses, descartó recientemente cualquier regreso de refugiados políticos.
Aun así, la noche del martes, Vidal dijo que "el gobierno de Cuba reconoce la justa decisión tomada por el presidente de los Estados Unidos de eliminar a Cuba de una lista en la que nunca debió ser incluida".
Expertos en política exterior cubana y estadounidense dijeron que los dos gobiernos parecían haber dado un importante salto hacia la reapertura de embajadas en La Habana y Washington tras meses de complejas, y en ocasiones frustrantes, negociaciones.
En un mensaje al Congreso estadounidense, Obama dijo el martes que el gobierno cubano "no ha ofrecido apoyo alguno al terrorismo internacional" en los últimos seis meses y ha dado "garantías de que no apoyará acciones del terrorismo internacional en el futuro".
Cuba saldrá oficialmente de la lista de patrocinadores del terrorismo 45 días después de que el mensaje del presidente Obama llegó al Congreso. Los legisladores podrían bloquear la decisión durante ese periodo, pero casi con toda seguridad Obama vetaría esa iniciativa.
Queda por ver si en las próximas semanas Cuba permite a diplomáticos de Estados Unidos moverse por el país y mantener contacto con los ciudadanos, incluyendo disidentes, lo que constituye el segundo punto de fricción en las negociaciones para restaurar por completo sus relaciones diplomáticas.
Cuba es muy sensible a cualquier indicio de que Estados Unidos apoya a la disidencia interna y este aspecto podría ser más difícil de resolver que la salida de la lista. Después de todo, en los últimos años el gobierno de Obama nunca dijo que creía que la nación isla patrocinase el terrorismo.
FUENTE: elnuevoherald.com
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