Washington / La Habana — El Gobierno de TRUMP ha dado un paso decisivo en su estrategia contra el régimen cubano al prohibir el envío de petróleo ruso a Cuba, mediante una nueva licencia emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
La medida, anunciada por el Departamento del Tesoro, restringe las transacciones vinculadas al crudo de origen ruso y excluye explícitamente a Cuba de cualquier operación autorizada, cerrando así una de las principales vías de suministro energético para la isla.
Golpe directo al suministro energético
El documento oficial establece que, aunque se permiten ciertas operaciones con petróleo ruso en tránsito, estas no pueden involucrar a Cuba, lo que en la práctica bloquea cualquier intento de envío hacia el país.
Con esta decisión, Washington busca incrementar la presión económica y energética sobre La Habana, en un momento en que el régimen enfrenta una de las peores crisis de su historia reciente.
Cuba en crisis energética extrema
La medida llega en un contexto crítico para la isla:
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Apagones prolongados en todo el país
Escasez severa de combustible
Paralización de sectores productivos
La infraestructura energética cubana, ya deteriorada, enfrenta ahora mayores restricciones que podrían profundizar el colapso.
EE.UU. cierra rutas de evasión
La decisión también apunta a bloquear operaciones que buscan evadir sanciones internacionales.
Uno de los casos bajo vigilancia es el del buque “Sea Horse”, que transporta diésel ruso y cuyo comportamiento ha generado sospechas por el uso de tácticas como:
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Transferencias barco a barco
Manipulación de señales de rastreo
Rutas de navegación erráticas
Analistas señalan que estas prácticas forman parte de la llamada “flota fantasma” utilizada para sortear restricciones.
Escalada geopolítica en el Caribe
La nueva restricción refuerza la política de Estados Unidos de limitar el apoyo energético a aliados de Rusia, en medio de tensiones globales crecientes.
Al mismo tiempo, busca anticiparse a futuros envíos de crudo hacia Cuba, evitando que el régimen obtenga un alivio en medio de la crisis.
Más presión, menos margen de maniobra
Con esta medida, el margen de acción de Cuba se reduce aún más, en un escenario donde la dependencia del petróleo externo es clave para su funcionamiento económico.
Expertos advierten que el impacto podría ser inmediato, intensificando los apagones y agravando la situación social en la isla.