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Administración TRUMP enviará 24 Cazas F-35 a la base de Homestead, a solo 90 millas de Cuba

EEUU evalúa reemplazar 24 F-16 por 24 F-35A en Homestead, al sur de Miami, mientras aumentan los vuelos de vigilancia y las tensiones con La Habana

F-35 en Homestead: cazas furtivos entran en el tablero de tensiones entre Washington y La Habana

La posible incorporación de 24 cazas furtivos F-35A Lightning II a la Base de Reserva Aérea de Homestead, en el extremo sur de Miami-Dade, añade un nuevo elemento al escenario estratégico entre Estados Unidos y Cuba, en momentos de creciente actividad de vigilancia estadounidense alrededor de la isla y una retórica cada vez más dura entre Washington y La Habana.

La Fuerza Aérea estadounidense anunció el 8 de mayo de 2026 que Homestead fue escogida como ubicación candidata para reemplazar los 24 F-16 Fighting Falcon actualmente vinculados a la base por igual número de F-35A.

La decisión, sin embargo, todavía no es definitiva. Debe completar el proceso estratégico de emplazamiento y una evaluación de impacto ambiental. Si recibe aprobación final, la capacidad operativa inicial está prevista para el otoño de 2034 y la plena capacidad para 2035.

Carlos Giménez: “Al régimen cubano no le va a gustar”

El congresista republicano Carlos Giménez defendió esta semana la futura llegada de los F-35 durante una demostración realizada en el suroeste de Miami-Dade, donde tuvo la oportunidad de probar un simulador del avanzado caza estadounidense.

El legislador, cuyo distrito incluye buena parte del sur de Miami-Dade y los Cayos de Florida, vinculó directamente las capacidades del F-35 con la seguridad regional y la proximidad de Cuba.

“Este avión tiene capacidades que no tiene el F-16 y, además, es un avión que al régimen cubano no le va a gustar tener en su área”, afirmó.

Giménez sostuvo que el componente furtivo y los sistemas avanzados del F-35 ofrecerían una capacidad significativamente superior a la actual flota de F-16.

¿Por qué el F-35 representa un salto respecto al F-16?

El F-35A Lightning II es un caza de quinta generación diseñado para reemplazar progresivamente aeronaves más antiguas de la Fuerza Aérea.

Su principal diferencia radica en la combinación de tecnología furtiva, sensores integrados, fusión de información y capacidad de intercambio de datos en tiempo real.

La propia Fuerza Aérea destaca que el F-35A fue concebido como un avión multirrol de alto rendimiento y que combina sigilo, fusión de sensores y una elevada conciencia situacional para el piloto.

La reducción de su firma radar dificulta su detección frente a sistemas de defensa tradicionales y permite realizar misiones de combate, reconocimiento y vigilancia con mayores capacidades que generaciones anteriores de aeronaves.

“Este casi no se detecta”

Giménez centró parte de sus declaraciones precisamente en esa característica.

“El F-16 sí se puede detectar en radar, pero este casi no. La capacidad de este avión es muy superior a la del F-16 y es algo que necesitamos en nuestra área”, aseguró.

Y agregó:

“Si Cuba desea lanzar algo hacia nuestra área, este avión tiene la capacidad de protegernos mucho mejor”.

Las declaraciones reflejan la lectura política que parte de la representación republicana del sur de Florida hace del proyecto, aunque la Fuerza Aérea ha presentado oficialmente el proceso como una modernización de la actual capacidad de combate de Homestead, no como un despliegue específicamente dirigido contra Cuba.

Homestead se encuentra en un punto estratégico del sur de Florida

La Base de Reserva Aérea de Homestead se encuentra en el sur de Miami-Dade, en una posición de gran valor estratégico para operaciones sobre Florida, el estrecho de Florida y el Caribe.

Actualmente, la instalación opera principalmente con F-16.

La documentación oficial de la Fuerza Aérea confirma que los planes de modernización estudian sustituir esos aviones por el F-35A, aunque la aeronave todavía no está basada permanentemente en Homestead.

Por su ubicación, una futura flota de F-35 colocaría cazas de quinta generación a relativamente poca distancia de Cuba.

El proyecto coincide con mayor vigilancia alrededor de Cuba

La presentación de los F-35 llega además en un momento de creciente actividad de aeronaves estadounidenses alrededor de la isla.

En los últimos meses han sido documentadas misiones de plataformas como:

Estos aparatos realizan diferentes funciones de inteligencia, vigilancia, reconocimiento marítimo y recopilación de señales.

Uno de los episodios más recientes fue el extenso vuelo de un MQ-4C Triton alrededor de Cuba, con un recorrido que incluyó el estrecho de Florida, el canal de Yucatán y aguas ubicadas al sur y al este del archipiélago.

Los vuelos no prueban una operación militar contra Cuba

La creciente presencia de aeronaves de reconocimiento ha alimentado especulaciones sobre los objetivos de Washington.

Sin embargo, existe una precisión fundamental.

La mayoría de los vuelos documentados públicamente han ocurrido sobre aguas internacionales, y los registros abiertos no demuestran por sí solos que las aeronaves estadounidenses hayan ingresado en el espacio aéreo soberano cubano.

Tampoco constituyen evidencia de que Washington haya aprobado una acción militar contra La Habana.

Las operaciones de inteligencia pueden formar parte de vigilancia rutinaria, recopilación estratégica, planificación de contingencias o monitoreo regional.

La tensión militar se combina con presión económica

La actividad aérea coincide con una fuerte intensificación de las sanciones de la administración Trump durante 2026.

Washington ha ampliado las medidas contra funcionarios, ministerios, empresas estatales y sectores vinculados con defensa, minería, energía y estructuras empresariales controladas por el Estado cubano.

Al mismo tiempo, altos funcionarios estadounidenses han endurecido públicamente su lenguaje respecto a Cuba.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha señalado en diferentes declaraciones que Washington mantiene disponibles distintas herramientas frente a escenarios que considere amenazas a los intereses estadounidenses.

Rusia y China también aparecen en las acusaciones de Washington

Otro elemento central del discurso estadounidense es la presencia de Rusia y China en Cuba.

Funcionarios de Washington han acusado a La Habana de facilitar actividades de inteligencia vinculadas a ambos países.

Cuba y China han rechazado públicamente diferentes acusaciones sobre supuestas instalaciones destinadas al espionaje contra Estados Unidos.

La cercanía geográfica de la isla con Florida convierte cualquier expansión de capacidades militares o de inteligencia en un asunto especialmente sensible para Washington.

Una futura flota de 24 F-35A

La propuesta anunciada por la Fuerza Aérea contempla sustituir 24 F-16 Fighting Falcon por 24 F-35A Lightning II.

No significa que los aviones estén próximos a llegar.

El calendario oficial coloca la eventual capacidad operativa inicial en otoño de 2034 y la plena capacidad en 2035, siempre que Homestead supere el proceso de evaluación y sea confirmada definitivamente como base seleccionada.

Por tanto, se trata de una decisión estratégica de largo plazo y no de un despliegue inmediato relacionado con las tensiones actuales.

Lockheed Martin destaca el impacto económico en Florida

La presentación contó también con representantes de Lockheed Martin, fabricante del F-35, así como dirigentes estatales y miembros del sector empresarial.

La compañía ha destacado reiteradamente la importancia de Florida dentro de su cadena de producción y suministro.

El proyecto tendría no solo implicaciones militares, sino también económicas para el estado, debido al mantenimiento, infraestructura, contratistas y empleos asociados a una eventual flota permanente de F-35.

Un nuevo elemento en el equilibrio estratégico del Caribe

Los F-35 no llegarían a Homestead durante esta década, pero su posible futura presencia adquiere relevancia por el contexto actual.

Washington está intensificando la vigilancia alrededor de Cuba, ampliando sanciones y prestando mayor atención estratégica al Caribe.

La Habana, por su parte, ha incrementado su discurso sobre preparación militar frente a una eventual agresión estadounidense.

En medio de esa escalada, la eventual sustitución de los F-16 por 24 cazas furtivos de quinta generación a poca distancia de Cuba incorpora una nueva pieza a la planificación militar estadounidense en el sur de Florida.

Por ahora, sin embargo, el proyecto sigue siendo exactamente eso: una propuesta de modernización seleccionada para evaluación, cuya aprobación final todavía está pendiente y cuyo despliegue no comenzaría hasta la próxima década.

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