La hipótesis inicial manejada por Protección Civil de Monterrey apunta a una posible acumulación de gas.
Las autoridades, sin embargo, continuaban investigando las circunstancias exactas del siniestro.
Vecinos habían reportado anteriormente una posible fuga de gas
Tras la explosión, residentes de la zona aseguraron que aproximadamente seis meses antes habían reportado una fuga de gas frente a la vivienda.
Según sus testimonios, se habría realizado entonces una reparación provisional.
No obstante, las autoridades no han establecido oficialmente que ese incidente anterior esté relacionado con la explosión que provocó la muerte del joven cubano.
La investigación deberá determinar el origen exacto de la acumulación que habría desencadenado la detonación.
Eriangel logró salir de la vivienda pese a las graves quemaduras
Uno de los testimonios más impactantes de la tragedia describe cómo el joven logró bajar por las escaleras después de la explosión pese a encontrarse gravemente herido.
Vecinos lo vieron salir del inmueble con extensas quemaduras mientras pedía ayuda.
En menos de diez minutos llegaron al lugar efectivos de Protección Civil, Bomberos de Nuevo León y paramédicos del Centro Regulador de Urgencias Médicas.
Eriangel fue trasladado inmediatamente al Hospital Universitario de Monterrey.
Sufrió quemaduras de segundo y tercer grado
El diagnóstico era extremadamente grave.
El joven presentaba quemaduras de segundo y tercer grado en múltiples zonas del cuerpo, incluyendo rostro, tórax, abdomen, brazos y piernas.
Su condición permaneció crítica durante los siguientes tres días mientras médicos intentaban estabilizarlo.
Finalmente, durante la tarde del domingo, su organismo no pudo superar la gravedad de las lesiones y se confirmó su fallecimiento.
Su familia tuvo que vivir la tragedia desde Cuba
Uno de los aspectos más dolorosos de la historia fue la distancia.
Eriangel no tenía familiares cercanos en México.
Su madre, su abuela y su hermano permanecían en Cuba y tuvieron que seguir desde la isla la evolución de su estado de salud.
Durante esos días fueron principalmente sus amigos, vecinos y compañeros de trabajo quienes permanecieron pendientes de él.
Sus compañeros de trabajo lo recuerdan como un joven alegre
Eriangel trabajaba en Reymar Moto Partes, una empresa dedicada a repuestos para motocicletas ubicada en la misma zona de Monterrey.
Tras el accidente, sus compañeros siguieron de cerca su evolución y difundieron información sobre su estado de salud.
Después de confirmarse su fallecimiento, trabajadores de la empresa compartieron mensajes de despedida.
“De las mejores personas que pude haber conocido. Eri siempre fue una persona muy alegre y sé que ya está descansando en paz”, escribió una de sus compañeras.
La empresa también publicó una imagen de luto para despedir públicamente al joven.
Había salido de Cuba buscando una vida mejor
Los mensajes publicados después de su muerte también revelaron la historia migratoria detrás de la tragedia.
Eriangel había abandonado Cuba y se había establecido en México intentando construir una nueva vida y ayudar a su familia.
Quienes lo conocieron lo describieron como un joven trabajador que disfrutaba de las oportunidades y experiencias que encontraba después de salir de la isla.
Su muerte deja ahora a una familia en Cuba enfrentando una pérdida a miles de kilómetros de distancia y a una comunidad de amigos en Monterrey que lo acompañó durante sus últimos días.
Una tragedia que golpea a la comunidad cubana en México
La muerte de Eriangel vuelve a mostrar la vulnerabilidad que enfrentan muchos emigrantes que comienzan desde cero en otro país sin familiares cercanos y dependen principalmente de las redes de amistad y solidaridad que logran construir.
Para quienes compartieron con él en Monterrey, queda el recuerdo de un joven de 23 años, alegre y trabajador, que había dejado Cuba con la esperanza de construir un futuro mejor.
SEOTítulo SEO — hasta 110 caracteres
Muere joven cubano de 23 años tras sufrir graves quemaduras en explosión de gas en Monterrey, México
Meta descripción / Bajada — hasta 160 caracteres
Eriangel Torres Gutiérrez murió tres días después de resultar gravemente quemado en una explosión en Monterrey. Su familia permanece en Cuba.
Palabras clave SEO
joven cubano muerto México, cubano Monterrey, explosión Monterrey, explosión de gas México, Eriangel Torres Gutiérrez, cubanos en México, accidente Monterrey, Hospital Universitario Monterrey, migrantes cubanos México, explosión vivienda Monterrey.
VERSIÓN PARA FACEBOOK
TRISTE DESENLACE: MUERE JOVEN CUBANO DE 23 AÑOS HERIDO EN UNA EXPLOSIÓN EN MONTERREY
Después de luchar durante tres días por su vida, falleció este domingo Eriangel Torres Gutiérrez, el joven cubano de apenas 23 años que sufrió gravísimas quemaduras tras una explosión en la vivienda donde residía en Monterrey, México.
La tragedia ocurrió el pasado jueves en una casa de la colonia Buenos Aires. Según la hipótesis inicial de Protección Civil, una posible acumulación de gas habría provocado la explosión, aunque las autoridades todavía investigan las causas exactas.
Eriangel logró salir de la vivienda pese a las graves lesiones y fue trasladado de emergencia al Hospital Universitario de Monterrey.
Durante tres días permaneció en estado crítico con quemaduras de segundo y tercer grado en gran parte de su cuerpo.
Este domingo, alrededor de las 4:00 de la tarde, su familia recibió la noticia que nadie quería escuchar.
Pero existe un detalle que hace todavía más dolorosa esta historia:
Su madre, su abuela y su hermano permanecían en Cuba. Eriangel no tenía familiares en México.
Durante sus últimos días fueron sus amigos, vecinos y compañeros de trabajo quienes estuvieron pendientes de su evolución y lo acompañaron en la distancia.
Eriangel trabajaba en Reymar Moto Partes, donde sus compañeros lo recuerdan como un muchacho alegre, trabajador y lleno de planes.
Había salido de Cuba buscando oportunidades y tratando de construir una vida mejor lejos de su familia.
Tenía solo 23 años. Su muerte deja una familia destrozada en Cuba y numerosos amigos de luto en Monterrey.
Descanse en paz, Eriangel.