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Tomar por la fuerza el uranio de Irán sería arriesgado y complejo para EEUU, dicen expertos

VIENA (AP) — Si Estados Unidos decidiera enviar fuerzas militares para apoderarse de la reserva de uranio de Irán, sería una operación compleja, arriesgada y prolongada, plagada de peligros radiológicos y químicos, afirman expertos y exfuncionarios gubernamentales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ofrecido razones cambiantes para la guerra en Irán, pero ha sostenido de manera constante que uno de los objetivos principales es garantizar que el país “nunca tenga un arma nuclear”. No resulta claro está hasta dónde está dispuesto a llegar para apoderarse del material nuclear iraní.

Dado el riesgo que implica introducir hasta 1.000 efectivos especialmente entrenados en una zona de guerra para retirar la reserva, otra opción sería un acuerdo negociado con Irán que permitiera entregar y asegurar el material sin recurrir a la fuerza.

Según el Organismo Internacional de Energía Atómica, la agencia de vigilancia nuclear de la ONU, Irán tiene 440,9 kilogramos (972 libras) de uranio enriquecido hasta una pureza del 60%, un corto paso técnico respecto de los niveles de grado armamentístico del 90%.

Esa reserva podría permitir que el país construya hasta 10 bombas nucleares, si decidiera hacerlo, le dijo el año pasado a The Associated Press el director general del OIEA, Rafael Grossi. Añadió que eso no significa que Irán tenga tal arma.

Irán ha insistido durante mucho tiempo en que su programa es pacífico, pero el OIEA y las naciones occidentales afirman que Teherán tuvo un programa organizado de armas nucleares hasta 2003.

Los inspectores del OIEA no han podido verificar el uranio cercano al grado armamentístico desde junio de 2025, cuando ataques israelíes y estadounidenses debilitaron en gran medida las defensas aéreas de Irán, su liderazgo militar y su programa nuclear. La falta de inspecciones ha dificultado saber con exactitud dónde se encuentra.

Grossi ha dicho que el OIEA cree que una reserva de aproximadamente 200 kilogramos (unas 440 libras) de uranio altamente enriquecido está almacenada en túneles del complejo nuclear iraní a las afueras de Isfahán. El sitio era conocido principalmente por producir el gas de uranio que se introduce en dispositivos de centrifugación y purificación.

Se cree que hay cantidades adicionales en el sitio nuclear de Natanz y que podría haber cantidades menores almacenadas en una instalación en Fordo, señaló Grossi.

No se sabe si podría haber cantidades adicionales en otros lugares.

La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, declaró el 19 de marzo, en una audiencia ante la Cámara de Representantes, que la comunidad de inteligencia de Estados Unidos tiene una “alta confianza” en que conoce la ubicación de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán.

La reserva iraní de uranio altamente enriquecido cabe en contenedores, cada uno con un peso de unos 50 kilogramos (110 libras) cuando está lleno. El material está en forma de gas hexafluoruro de uranio. Las estimaciones sobre el número de contenedores oscilan entre 26 y aproximadamente el doble, dependiendo de cuán lleno esté cada cilindro.

Los contenedores que transportan el uranio altamente enriquecido son “bastante sólidos” y están diseñados para almacenamiento y transporte, señaló David Albright, exinspector de armas nucleares en Irak y fundador de la organización sin fines de lucro Institute for Science and International Security, con sede en Washington.

Pero advirtió que “los problemas de seguridad se vuelven primordiales” si los contenedores resultan dañados —por ejemplo, debido a ataques aéreos— y permiten que entre humedad.

En esa situación, habría un peligro por el flúor, un químico muy tóxico que es corrosivo para la piel, los ojos y los pulmones. Cualquiera que ingresara a los túneles para recuperar los contenedores “tendría que usar trajes contra materiales peligrosos”, afirmó.

También sería necesario mantener distancia entre los distintos contenedores para evitar una reacción nuclear crítica autosostenida que produciría “una gran cantidad de radiación”, explicó.

Para evitar un accidente radiológico de ese tipo, los contenedores tendrían que colocarse en recipientes que creen espacio entre ellos durante el transporte, añadió.

Albright sostuvo que la opción más adecuada para manejar el uranio sería sacarlo de Irán en aviones militares especiales y luego “diluirlo” mezclándolo con materiales de menor enriquecimiento para llevarlo a niveles aptos para uso civil.

Diluir el material dentro de Irán probablemente no es viable, dado que la infraestructura necesaria para el proceso podría no estar intacta debido a la guerra, agregó.

Darya Dolzikova, investigadora principal del Royal United Services Institute, coincidió.

Diluir el material dentro de Irán “probablemente no sea la opción más probable simplemente porque es un proceso muy complicado y largo que requiere equipo especializado”, afirmó.

Hacerse del material nuclear de Irán con tropas terrestres sería una “operación militar muy compleja y de alto riesgo”, dijo Christine E. Wormuth, quien fue secretaria del Ejército durante el gobierno del expresidente de Estados Unidos Joe Biden.

Eso se debe a que el material probablemente está en diferentes sitios y la operación “quizás tendría bajas”, añadió Wormuth, actual presidenta y directora ejecutiva de la Nuclear Threat Initiative, con sede en Washington.

La escala y el alcance de una operación únicamente en Isfahán requerirían fácilmente 1.000 militares, indicó.

Dado que las entradas a los túneles probablemente están enterradas bajo escombros, sería necesario usar helicópteros para trasladar equipo pesado, como excavadoras, y las fuerzas de Estados Unidos incluso podrían tener que construir una pista de aterrizaje cercana para hacer llegar todo el equipo y las tropas, explicó Wormuth.

Señaló que fuerzas especiales, incluida quizá la 75ta unidad del Regimiento Ranger, tendrían que trabajar “en conjunto” con expertos nucleares que buscarían bajo tierra los contenedores, y añadió que las fuerzas especiales probablemente establecerían un perímetro de seguridad ante posibles ataques.

Wormuth dijo que los Equipos de Inhabilitación Nuclear bajo el 20mo Comando de Explosivos, Químico, Biológico, Radiológico y Nuclear serían una posible unidad que podría emplearse en una operación de este tipo.

“Los iraníes han pensado esto a fondo, estoy segura, e intentarán dificultar lo más posible que se haga de manera expedita”, afirmó. “Así que imagino que será un esfuerzo bastante minucioso bajar al subsuelo, orientarse, tratar de discernir... cuáles son los contenedores reales, cuáles pueden ser señuelos, y tratar de evitar trampas explosivas”.

La mejor opción sería “tener un acuerdo con el gobierno (iraní) para retirar todo ese material”, dijo Scott Roecker, exdirector de la Oficina de Retiro de Material Nuclear de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear, una agencia semiautónoma del Departamento de Energía de Estados Unidos.

Una misión similar ocurrió en 1994 cuando Estados Unidos, en asociación con el gobierno de Kazajistán, transportó en secreto 600 kilogramos (unas 1.322 libras) de uranio de grado armamentístico desde la exrepública soviética en una operación denominada “Proyecto Zafiro”. El material era un remanente del programa nuclear de la URSS.

Roecker, actual vicepresidente del Programa de Seguridad de Materiales Nucleares en la Nuclear Threat Initiative, dijo que la Unidad Móvil de Empaquetado del Departamento de Energía se construyó a partir de la experiencia en Kazajistán, así como de misiones para retirar material nuclear de Georgia en 1998 y de Irak en 2004, 2007 y 2008.

La unidad está compuesta por expertos técnicos y equipo especializado que puede desplegarse en cualquier lugar para retirar material nuclear de forma segura, y Roecker señaló que estaría idealmente posicionada para retirar el uranio bajo un acuerdo negociado con Irán. Teherán aún desconfía de Washington que, en el mandato de Trump, se retiró de un acuerdo nuclear y ha atacado dos veces durante negociaciones de alto nivel.

En una solución negociada, los inspectores del OIEA también podrían formar parte de una misión. “Estamos considerando estas opciones, por supuesto”, dijo Grossi, del OIEA, el 22 de marzo en el programa de CBS “Face the Nation”, cuando se le preguntó sobre ese escenario.

Irán tiene “una obligación contractual de permitir el ingreso de inspectores”, añadió. “Por supuesto, está el sentido común. Nada puede ocurrir mientras caen bombas”.

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The Associated Press recibe apoyo para la cobertura de seguridad nuclear de la Carnegie Corporation of New York y la Outrider Foundation. La AP es la única responsable de todo el contenido.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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