Es inusual que se tome una medida de este tipo a estas alturas del año. Normalmente, el Congreso espera hasta los últimos días u horas antes de que venza el plazo de financiamiento para aprobar parches temporales, pero esta vez los senadores actuaron casi con dos meses de antelación con respecto al final del año fiscal, el 30 de septiembre.
La votación, con 90 síes y apenas seis noes, mostró que los legisladores aún tienen presentes los dos cierres históricos ocurridos este último año y quieren evitar otro antes de que los votantes acudan a las urnas.
El líder de la mayoría del Senado, John Thune, quería que el tema del financiamiento quedara resuelto antes de que los senadores regresaran a sus respectivas jurisdicciones las próximas cinco semanas para concentrarse en sus campañas de reelección y en otras cuestiones. El proceso se enredó con otros temas que demoraron las votaciones hasta la noche, pero el proyecto de ley contó con un amplio respaldo bipartidista. La Cámara de Representantes tendrá que aprobar la medida cuando sus miembros regresen de su receso de agosto. Después, la iniciativa pasará al escritorio del presidente, Donald Trump, para su firma.
El proyecto de ley, a grandes rasgos, financia la actividad del gobierno federal en los niveles actuales hasta el 11 de diciembre, aunque incluye una serie de excepciones que los senadores negociaron con la Casa Blanca.
Los demócratas consiguieron incluir una cláusula que garantiza que no se puede transferir dinero a la Patrulla Fronteriza. También rechazaron la solicitud de la Casa Blanca de 1.000 millones de dólares para trabajos preliminares para un nuevo acorazado “clase Trump” que el gobierno anunció el 22 de diciembre.
“La única persona que quiere estos barcos dorados es Donald Trump para poder ponerles su nombre”, dijo el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer.
La disposición sobre el cáñamo, foco de discordia El proyecto de ley incluye un punto que retrasa la prohibición, a nivel nacional, de la mayoría de los productos de cáñamo con efectos psicoactivos. Esa demora de un mes causó indignación entre algunos republicanos del Senado, que afirman que demasiados de esos productos llegan a manos de menores, a menudo sin que ellos lo sepan. El empaque de los productos suele emplear colores llamativos e imita intencionalmente marcas populares de snacks para atraer a los consumidores.
Ted Budd, senador republicano de Carolina del Norte, señaló que desde 2017, en su estado ha habido un aumento de casi 10 veces en las visitas de menores a urgencias relacionadas con el cannabis.
“Esta es una crisis de salud pública que merece la atención inmediata de este Senado", manifestó Budd. "Nuestros niños nunca deberían ser el campo de pruebas de una industria dispuesta a explotar una laguna en la ley federal para obtener ganancias”.
Pero la industria del cáñamo señaló que el retraso da tiempo al Congreso para elaborar una legislación que proteja a los agricultores y a las empresas del sector, al tiempo que establece salvaguardas para proteger a los niños.
El propio Trump ha llamado a Budd para hablar del tema, aunque el presidente no le pidió específicamente que abandonara su iniciativa, según el portavoz de Budd.
“El senador Budd tuvo una llamada telefónica amistosa con el presidente Trump en la que hablaron de los esfuerzos legislativos relacionados con el THC”, explicó el vocero, Christian McMullen. El senador expuso sus preocupaciones sobre “cualquier retraso en cerrar la laguna del cáñamo”, añadió.
Budd intentó eliminar la prórroga del texto, pero el Senado rechazó su propuesta.
El proyecto de ley retrasa una norma del gobierno de Trump sobre subvenciones Los legisladores demócratas, junto con la senadora republicana de Maine Susan Collins, también lograron incluir en el proyecto una cláusula que bloquearía, durante la vigencia de la solución para el financiamiento, nuevas regulaciones sobre subvenciones federales. Dichas regulaciones exigían que un alto cargo político designara revisara las ayudas antes de su concesión para garantizar, entre otras cosas, que cumplan con las prioridades políticas del mandatario. Los demócratas temen que sea un esfuerzo para eliminar subvenciones destinadas a estados con inclinación demócrata.
“No les interesa hacer que nuestros dólares de impuestos funcionen mejor; solo quieren que funcionen para Donald Trump”, dijo Patty Murray, la senadora demócrata de mayor rango en el Comité de Asignaciones.
La Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca dice que su iniciativa busca mejorar la rendición de cuentas para garantizar que el dinero de los contribuyentes no se desperdicie ni se use de forma indebida. El asunto formará parte de futuras negociaciones sobre una medida de gasto para todo el año.
Pero Collins dijo que la gran mayoría de las casi 500.000 personas y grupos que opinaron sobre la norma se oponen a ella.
“No creo que en el tiempo que he tenido el privilegio de servir en el Senado haya visto alguna vez que una norma propuesta genere tantos comentarios negativos”, aseveró.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP