ver más
Rusia

Rusia puede modernizar las termoeléctricas de Cuba, pero pone una condición: "Que encuentren con qué pagarnos"

Un experto ruso afirmó que Moscú tiene capacidad para modernizar el sistema eléctrico cubano, pero advirtió que cualquier proyecto necesitará garantías de pago

Rusia podría renovar las termoeléctricas de Cuba, pero advierte que La Habana tendrá que pagar

Rusia dispone de la tecnología y la experiencia necesarias para ayudar a modernizar el deteriorado sistema eléctrico de Cuba, pero cualquier nuevo proyecto tendría que contar con garantías comerciales y financieras que aseguren el retorno de la inversión.

Así lo afirmó Igor Yushkov, profesor de la Universidad Financiera del Gobierno de Rusia y analista del Fondo Nacional de Seguridad Energética, al evaluar las posibilidades de que Moscú participe nuevamente en la recuperación de las termoeléctricas cubanas.

Su diagnóstico fue contundente: Rusia puede hacerlo, pero no gratuitamente.

“Cuba es insolvente. Que encuentren algo con qué pagarnos. Entonces podemos hablar de ello”, afirmó el especialista en declaraciones a medios rusos.

Experto ruso: “El sistema energético cubano está muy desgastado”

Yushkov vinculó los continuos apagones y colapsos del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) con décadas de deterioro de la infraestructura.

“El sistema energético cubano está muy desgastado, por eso se corta regularmente la electricidad en la isla”, señaló.

La mayoría de las principales termoeléctricas cubanas acumulan más de tres décadas de explotación y muchas utilizan tecnología de origen soviético, lo que convierte a Rusia en uno de los países con mayor capacidad técnica para intervenir en su modernización.

Sin embargo, el especialista advirtió que el problema no puede resolverse únicamente mediante reparaciones puntuales.

“El consumo crece y no existe una modernización a gran escala”

Según Yushkov, la crisis energética cubana es acumulativa.

El especialista señaló que la demanda eléctrica ha continuado creciendo mientras la incorporación de nuevas capacidades de generación y la modernización integral del sistema avanzan lentamente.

“El consumo sigue creciendo, mientras que no se lleva a cabo una modernización a gran escala y prácticamente no aparecen nuevas capacidades de generación”, explicó.

El diagnóstico llega después de repetidos colapsos del SEN durante 2026 y prolongados apagones en diferentes provincias.

Rusia podría construir centrales e incluso estudiar una planta nuclear

Las posibilidades técnicas mencionadas por el especialista van mucho más allá de reparar las actuales termoeléctricas.

Según Yushkov, empresas rusas podrían construir nuevas centrales eléctricas, organizar suministros de gas o carbón e incluso estudiar, en teoría, un proyecto de energía nuclear para Cuba.

“Las empresas rusas podrían construir centrales eléctricas en Cuba, organizar el suministro de gas o carbón, e incluso considerar un proyecto de central nuclear”, afirmó.

Pero inmediatamente introdujo el principal obstáculo:

“Primero es necesario determinar cómo compensará Cuba los costes”.

El antecedente del crédito ruso de 1.200 millones de euros

No sería la primera vez que Moscú intenta financiar una modernización de gran escala del sistema eléctrico cubano.

En 2015, Rusia concedió a La Habana un crédito estatal de exportación de hasta 1.200 millones de euros destinado a financiar cuatro nuevas unidades termoeléctricas.

El proyecto contemplaba instalar una unidad de 200 MW en la termoeléctrica Máximo Gómez, en Mariel, y otras tres unidades de igual capacidad en Santa Cruz del Norte.

En conjunto, el plan debía incorporar aproximadamente 800 MW al sistema eléctrico cubano.

Cuba no pudo aportar los 120 millones de euros que le correspondían

El acuerdo establecía que el crédito ruso financiaría el 90% del proyecto, mientras Cuba debía aportar el 10% restante.

Ese requisito terminó convirtiéndose en un obstáculo decisivo.

En 2022, la entonces viceministra de Energía y Minas Tatiana Amarán Bogachova reconoció públicamente que Cuba no había podido acceder al financiamiento porque no consiguió aportar previamente su parte.

La cantidad necesaria rondaba los 120 millones de euros.

El ambicioso proyecto de 800 MW nunca llegó a materializarse en los términos originalmente previstos.

Moscú y La Habana modificaron el proyecto

En 2024, ambos gobiernos reformularon sustancialmente el acuerdo.

Los nuevos planes redujeron el alcance original y contemplaron una unidad de 200 MW en Santa Cruz del Norte, asistencia técnica, suministro de piezas para reconstruir cuatro unidades de 100 MW y proyectos vinculados con parques solares fotovoltaicos.

La modificación reflejó las dificultades financieras para desarrollar los proyectos inicialmente acordados.

El turismo aparece como posible fórmula de financiamiento

Yushkov mencionó el turismo como una de las posibles alternativas para estructurar algún mecanismo de compensación a Rusia.

Sin embargo, puso en duda que esa opción resulte suficientemente atractiva para Moscú, especialmente cuando el propio Gobierno ruso busca desarrollar sus destinos turísticos nacionales.

Para el especialista, cualquier mecanismo tendría que demostrar claramente su rentabilidad antes de comprometer recursos rusos.

Un acercamiento entre Cuba y EE.UU. también preocupa a Moscú

El analista introdujo además un componente político.

Según Yushkov, cualquier eventual acercamiento entre La Habana y Washington representa un riesgo para las inversiones rusas de largo plazo.

“Si el rumbo político de La Habana cambia, Rusia podría no obtener retorno de la inversión”, advirtió.

La observación adquiere especial relevancia en momentos de fuertes tensiones entre Cuba y Estados Unidos, pero también de reportes sobre contactos y posibles negociaciones entre representantes de ambos países.

Rusia también enfrenta problemas energéticos internos

El especialista recordó que Rusia tiene sus propias necesidades de inversión.

Algunas regiones, particularmente el sur del país y el Lejano Oriente, enfrentan déficits de capacidad eléctrica que también requieren grandes cantidades de capital.

Por ese motivo, Yushkov considera que Moscú debería priorizar su infraestructura nacional mientras Cuba no presente un mecanismo financiero convincente.

Su conclusión resume el principal obstáculo para una nueva intervención rusa en el sistema eléctrico cubano:

la capacidad técnica existe; lo que falta es un esquema que garantice quién pagará la factura.

¿Querés estar informada/o las 24hs?

Suscribite a nuestro Newsletter

Notas relacionadas

Dejá tu comentario