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Petro despide su mandato en Colombia con un Congreso en el que De la Espriella buscará la mayoría

BOGOTÁ (AP) — El saliente presidente Gustavo Petro ha prometido dar su último discurso público el lunes en el marco de la conmemoración de la independencia de Colombia y la instalación del renovado Congreso, en el que el mandatario electo Abelardo de la Espriella deberá buscar el apoyo de otros partidos para tener la mayoría.

En lo que ha descrito como “el segundo grito de independencia nacional”, Petro convocó a los ciudadanos a las plazas públicas del país para respaldar su agenda política, especialmente en el sur de Bogotá, donde se espera que haga su intervención.

El objetivo de Petro es “demostrar que es influyente, que no fue un desvanecer del gobierno, sino que esta es una izquierda que ha llegado para quedarse en la vida política colombiana”, aseguró el analista político Sergio Guzmán a The Associated Press.

La victoria del opositor de signo conservador De la Espriella en el balotaje presidencial significó una derrota para Petro, quien respaldaba al senador oficialista Iván Cepeda, segundo en la reñida votación del 21 de junio.

La postura política de Petro significó un quiebre en la transición de gobierno oficial, que no ha detenido el transcurso normal de los preparativos para que De la Espriella asuma el poder el 7 de agosto.

La conquista del Congreso

De la Espriella conquistó las urnas con su imagen de outsider al margen de los partidos tradicionales a los que criticó, aunque recibió su respaldo en la segunda vuelta.

Sin embargo, en el Congreso —donde los partidos tradicionales tienen considerable poder — el gobierno electo deberá tramitar iniciativas clave como el plan de desarrollo, donde quedarán consignadas sus principales propuestas, entre ellas construir grandes cárceles al estilo de El Salvador, y el presupuesto estatal.

Así que deberá lidiar con los partidos políticos tradicionales —especialmente los de perfil conservador con los que se negó a hacer una alianza durante la campaña— dado que el Movimiento Salvación Nacional que respaldó desde un inicio a De la Espriella es minoritario.

Los 103 senadores y 183 representantes a la Cámara que inician su periodo el lunes por un periodo de cuatro años fueron elegidos en marzo en unas elecciones clave en las que, aunque ningún partido tiene las mayorías, la fuerza más votada en el Senado fue el Pacto Histórico de Petro, por lo que De la Espriella enfrentará una oposición robusta.

Cepeda, quien aceptó una curul en el Senado concedida al que quedó segundo en la votación presidencial, indicó que su oposición será de “desobediencia civil pacífica. Eso implicaría no seguir sus órdenes cuando considere que atentan contra los “principios constitucionales y derechos fundamentales de los colombianos”, según dijo a la prensa el viernes.

“Abelardo lejos de tener la mayorías, tampoco tiene control. Está bastante claro que los votos los va a tener que buscar, lo que implica que va a tener que negociar, hacer algunas concesiones que para él son incómodas e inusuales en su forma de pensar y de gobernar”, aseguró Guzmán.

La relación entre el Ejecutivo y el Legislativo en Colombia suele ser “transaccional”, explicó Guzmán, por lo que en el pasado gobiernos que querían tener independencia frente al Congreso tuvieron que “aguar su agenda o entrar a transar con burocracia”, especialmente dando a los partidos puestos en el gabinete ministerial.

De entrada, la negociación entre el gobierno y las fuerzas políticas para elegir a los presidentes de Senado y Cámara mostró diferencias. Se vio especialmente con el Centro Democrático, de corte conservador y dirigido por el influyente expresidente Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), que decidió ser oficialista pero aclaró que no pretende perder “independencia” frente al Ejecutivo.

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FUENTE: AP

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