Aunque este linaje pudo abrirle muchas puertas, Valencia —abogada, filósofa y especialista en Economía por la Universidad de Los Andes fundada por su abuelo— dice que se ha labrado su propio camino en la vida pública. Ahora es una de las punteras en la campaña para las elecciones del domingo y podría ser la primera mujer que llega a la presidencia de Colombia.
Paloma Valencia, la férrea opositora a Petro que aspira ser la primera presidenta de Colombia
BOGOTÁ (AP) — Paloma Valencia Laserna lleva en la sangre la política y las letras. Su abuelo paterno fue el expresidente conservador Guillermo León Valencia (1962-1966) y su abuelo materno, Mario Laserna Pinzón, el fundador de una de las principales universidades de Colombia.
“Las mujeres estamos preparadas para gobernar a Colombia. El gran sostén del hogar colombiano es la mujer y el único hogar en que no manda la mujer colombiana es la Casa de Nariño y eso va a cambiar”, dijo Valencia, de 50 años, a The Associated Press sobre sus aspiraciones para llegar a la residencia y sede presidencial.
En una contienda con 11 aspirantes, solo tres mujeres participan como candidatas. En las elecciones de 2022, en las que no había representación femenina, Gustavo Petro se convirtió en el primer presidente de izquierda.
Valencia ha ejercido una férrea oposición a Petro en el Senado como parte de la bancada del Centro Democrático, dirigido por el influyente expresidente Álvaro Uribe Vélez (2002-2010).
Su oposición ha ido más allá de los discursos en el Congreso y se ha trasladado a los tribunales con demandas en contra de iniciativas gubernamentales como la reforma del sistema de pensiones.
Valencia nació en 1976 en Popayán, en el suroeste del país, pero ha vivido gran parte de su vida en Bogotá. Amapola, de 9 años, es el fruto de su relación con Tomás Rodríguez Barraquer, un profesor de Economía de la Universidad de Los Andes.
Hace una década, Valencia protagonizó una polémica cuando en una transmisión en vivo desde su casa apareció de fondo un óleo que mostraba a Uribe con una aureola y un corazón rodeado de llamas, como es representado el Sagrado Corazón de Jesús.
Valencia defendió la pintura y actualmente el expresidente continúa siendo su padrino político y escudero en múltiples actos de campaña.
“Para mí (Uribe) ha sido un gran mentor. La gente cree que es que él me llama por la mañana a decirme qué tengo que hacer; todo lo contrario. Él le ha dado alas a todas mis ideas, me ha ayudado a convertirme en la líder que yo soy”, aseguró Valencia.
El gobierno de Uribe es recordado especialmente por fortalecer a las Fuerzas Armadas y combatir con mano dura a grupos ilegales, sobre todo de izquierda, como la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Su política de “seguridad democrática” aún es defendida por quienes consideran que fue vital para disminuir la violencia armada o cuestionada por quienes aseguran que permitió graves violaciones de derechos humanos como los “falsos positivos” o ejecuciones extrajudiciales de civiles.
“Nosotros vamos a tener lo que funcionó en la seguridad democrática y los aprendizajes que durante todos estos años ha tenido Colombia”, explicó Valencia.
Valencia ha prometido fortalecer a la fuerza pública y acabar con los actuales diálogos de paz que Petro ha promovido con múltiples grupos armados ilegales, sin lograr aún desarmarlos.
“Habrá procesos de sometimiento (a la justicia) que implican responder con cárcel por los crímenes”, sentenció Valencia, quien se opuso al acuerdo de paz firmado hace una década entre el Estado y las extintas FARC.
La candidata ha prometido mano dura durante una campaña que se desarrolló en medio de múltiples ataques con explosivos que causaron en el último mes más de 20 muertos y decenas de heridos entre la población civil y las fuerzas de seguridad.
Pero Valencia también ha hablado de consensos políticos y ha buscado conquistar los votos de los moderados con su fórmula vicepresidencial, el economista Juan Daniel Oviedo, con quien sin embargo difiere en temas como el aborto legal y la adopción de niños por la comunidad LGBTIQ+, a los que la candidata se opone.
La postura de Valencia sobre el aborto le acarreó críticas de las feministas. Los dos integrantes de la fórmula aseguran que, de gobernar, llegarán a acuerdos.
La apuesta por Oviedo también le ha costado cuestionamientos de sectores conservadores justo cuando compite por votos con el candidato Abelardo de la Espriella, un abogado millonario simpatizante de los gobiernos de Nayib Bukele y Donald Trump.
En lo que se refiere a los puntos fuertes y débiles de Valencia, el analista político Sergio Guzmán ponderó que tenga experiencia como legisladora en contraste con el hecho de que no la tenga "ni como gobernadora, ni como alcalde, ni como ministra”.
FUENTE: AP
¿Querés estar informada/o las 24hs?
Suscribite a nuestro Newsletter