El escándalo por las escuchas telefónicas de la Agencia Nacional de Seguridad sigue generando polémica. Edward Snowden, el contratista que reveló los datos, ahora quiere el asilo político en Brasil. Mientras en Estados Unidos, un juez federal se expresa en contra de los programas de la agencia de seguridad, y los líderes de las empresas de tecnología se ponen firmes.