Militantes del grupo del denominado estado islámico de Irak y Siria celebran al norte de Iraq después de haber tomado el control de una de las refinerías más grandes del país.
Los insurgentes están cada vez más cerca de la capital. Miles de chiitas se han inscrito en el ejército para tratar de contener a los sunitas que emulando a Al Qaeda, quieren quedarse con el poder. Desde el gobierno iraquí piden ayuda a Occidente, pero por el momento, Estados Unidos no enviara tropas.
Nouri al Maliki está pidiendo ayuda más concreta, pero el presidente fue claro al decirle que este es un problema que deben resolver los iraquíes.
El tema también se está debatiendo en el congreso.
Estados unidos está llevando a cabo operaciones aéreas de inspección, pero Obama no ha dicho si irán un paso más allá. En la calle el tema causa preocupación.