El portavoz de seguridad estatal, Roberto Álvarez, dijo que el domingo "fue un día horrible".
La violencia comenzó temprano después de que se alertara a la policía de los cuerpos de tres jóvenes con torniquetes alrededor del cuello e indicios de tortura en la localidad de San Agustín, a las orillas de Acapulco.
Más tarde por la mañana, estalló un tiroteo entre la policía y hombres armados en una céntrica avenida, lo que provocó una persecución que culminó con un sospechoso muerto y tres arrestados.
Todavía antes del mediodía, hombres armados irrumpieron en un bar y mataron a disparos a un hombre y una mujer que estaban bebiendo allí. La policía que patrullaba la zona respondió y detuvo a los agresores.
Los sospechosos dijeron a la policía que el bar contaba con una fosa clandestina y una búsqueda reveló los cadáveres de cuatro hombres y una mujer. Las autoridades dijeron que seguirían buscando dado que podría haber más cadáveres en al menos dos propiedades adyacentes.
La tarde del domingo, individuos armados mataron a dos hombres a dos cuadras de la misma avenida donde se suscitó el tiroteo previo. Los vecinos encontraron los cadáveres y lo reportaron a las autoridades.
En otra parte de Guerrero, las autoridades estatales reportaron el hallazgo de seis cuerpos calcinados, seis cráneos y dos juegos de huesos, en el municipio de Copanatoyac.
Álvarez, el vocero de seguridad, dijo que los cuerpos localizados en la fosa clandestina podrían representar los restos de entre 12 y 14 personas.
Las autoridades trataban de confirmar reportes de asesinatos en Iguala, Taxco y Tlapa, también en Guerrero.
Guerrero ha sido uno de los sitios con mayor violencia por el crimen organizado en años recientes en México. El estado registró 1.726 homicidios entre enero y septiembre, de acuerdo con estadísticas federales, un alza ligera comparada con los 1.654 registrados en el mismo período el año pasado y mucho más que ninguna otra entidad.
FUENTE: Associated Press
