La agencia de seguridad y bienestar social de Italia (INPS) concluyó que la cifra oficial de fallecimientos por COVID-19 reportada por el departamento de protección civil “no es muy confiable” dado que solamente incluye a aquellas personas que dieron positivo en coronavirus, dejando fuera a quienes murieron en sus hogares o en casas para adultos mayores sin haber sido sometidos a una prueba de detección.
Para finales de abril, el conteo oficial de muertes por COVID-19 era de 27.938. Sin embargo, la INPS afirmó que el excedente de decesos en ese punto había alcanzado los 46.909 y la mayoría de los 18.971 fallecimientos que representaban la diferencia podrían ser atribuidos a la pandemia.
La agencia llegó a esa conclusión subrayando que las cinco provincias de Lombardía con la mayoría de los decesos excedentes fueron las mismas cinco provincias más afectadas por el virus. Además, la mayoría de esas muertes excedentes se registraron entre los ancianos, que representan el mayor número de víctimas del COVID-19.
Italia fue el primer país de Occidente en ser azotado por el virus y su cifra oficial sólo es inferior a las de Estados Unidos y Gran Bretaña.
