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Fallece Lee Kuan Yew, fundador de Singapur

SINGAPUR (AP) — Lee Kuan Yew, que fundó el Singapur moderno y era temido por sus tácticas autoritarias y admirado por convertir la ciudad-estado en una de las naciones más ricas del mundo, murió el lunes, anunció el gobierno. Tenía 91 años.

Lee fue internado el 5 de febrero en el Hospital General de Singapur porque padecía una neumonía grave y posteriormente se le conectó a una máquina de soporte vital.

En un comunicado colocado en su sitio de internet, la oficina del primer ministro informó que Lee "falleció apaciblemente" a las 3:18 a.m. del lunes.

Lee, el primer premier y el que más tiempo estuvo en el cargo en el país, dirigió a Singapur durante su traumática separación de Malasia en 1965 y contribuyó a transformar la otrora ciudad portuaria aletargada en un centro mundial de finanzas y comercio. Aunque pudo haber permanecido en el cargo más tiempo, dimitió y entregó la dirección del partido gobernante, así como las riendas del país, a una generación más joven en 1990.

Sin embargo, ejerció una influencia tras bambalinas en la política de Singapur durante muchos años hasta que su salud se deterioró.

"Al final, mi mayor satisfacción en la vida proviene del hecho de que he pasado años conjuntando apoyo, reuniendo voluntades para convertir este lugar en una meritocracia, libre de corrupción e igualitaria para todas las razas, y eso perdurará después de mí, como ha ocurrido", declaró Lee en su libro "One Man's View of the World" (La visión del mundo desde la perspectiva de un hombre), de 2013.

El presidente estadounidense Barack Obama describió alguna vez a Lee Kuan Yew como "una de las figuras legendarias de Asia en los siglos XX y XXI".

"Él es alguien que contribuyó a desatar el milagro económico asiático", señaló Obama al término de una reunión con Lee en la Casa Blanca en octubre de 2009.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que está "profundamente triste" por la muerte de Lee. En un comunicado difundido por su vocero, hizo notar que Singapur celebra este año el 50mo aniversario de su independencia y que "su padre fundador será recordado como uno de los gobernantes asiáticos más inspiradores".

El jefe de las Naciones Unidas dijo que Lee contribuyó a que Singapur "transitara de un país en desarrollo a uno de los más desarrollados en el mundo, al transformarlo en un pujante centro internacional de negocios".

Su legado incluye un gobierno eficiente con poca corrupción, bajos impuestos para atraer inversión extranjera, excelentes escuelas y calles limpias y seguras, factores que contribuyeron a que Singapur se ubicara cerca del primer lugar entre las ciudades más habitables del mundo para personas que han emigrado de sus países, según encuestas.

Sin embargo, enfrentó críticas por utilizar tácticas duras para consolidarse en el poder. Encarceló a algunos adversarios políticos durante décadas sin ser juzgados y presentó demandas por difamación contra periodistas y políticos opositores, lo cual amedrentó a la disidencia.

Lee insistió en que los límites estrictos impuestos a la libertad de expresión y de manifestación pública eran necesarios para mantener la estabilidad en este país multiétnico y multirreligioso que había sido escenario de disturbios raciales en la década de 1960.

Esa estabilidad, agregó, era necesaria para propiciar el crecimiento y elevar los niveles de vida en un país con pocos recursos naturales.

"Tuve que hacer algunas cosas repugnantes, encerrar a personas sin juicios", declaró Lee en una entrevista con The New York Times publicada en septiembre de 2010. "No digo que todo lo que hice estuvo bien. Sin embargo, todo lo que hice tuvo un propósito honorable".

Lee, cuyo Partido de Acción Popular gobierna Singapur desde 1959, permaneció como un poderoso asesor con categoría de ministro del gabinete después de su dimisión como primer ministro, y muchos singapurenses, en particular los de mayor edad, lo ven como un padre sabio aunque estricto.

Lee entregó su cargo de ministro del gabinete y renunció al comité ejecutivo del Partido de Acción Popular después de las elecciones parlamentarias de 2011 en las que la fuerza política gobernante captó el menor número de votos en una elección desde la independencia.

Uno de sus hijos, Lee Hsien Loong, es el actual primer ministro de Singapur. También le sobreviven otro hijo, Lee Hsien Yang, y una hija, la neuróloga Lee Wei Ling. Su esposa durante más de 60 años, Kwa Geok Choo, falleció en octubre de 2010.

Nacido el 16 de septiembre de 1923, Lee creció hablando inglés porque Singapur formaba parte del imperio colonial británico, y durante mucho tiempo le dijeron Harry en su juventud. Su educación universitaria fue interrumpida a causa de la ocupación japonesa de tres años en la isla durante la Segunda Guerra Mundial, periodo en el que dijo haber aprendido cómo se ejerce el poder.

"Los japoneses exigían obediencia total, y la conseguían de casi todos", escribió en sus memorias. "Mi apreciación de los gobiernos, mi comprensión del poder como vehículo para un cambio revolucionario, no habría sido posible sin esta experiencia".

Después de que completara sus estudios en el Raffles College de Singapur, Lee viajó a Inglaterra a estudiar leyes en la Universidad de Cambridge. Ahí se casó con Kwa, quien era estudiante, en 1947. Regresó a Singapur en 1950 y en 1955 abrió un despacho de abogados llamado Lee & Lee con su esposa.

En 1954, Lee contribuyó a la fundación del Partido de Acción Popular en alianza con sindicatos comunistas, de los que se separó después, y se convirtió en el primer premier de Singapur en 1959, cuando Gran Bretaña concedió la autonomía a la isla en todos los aspectos, salvo en defensa y política exterior.

En 1963, Singapur proclamó su independencia de Gran Bretaña y Lee, que creía que su isla no podría sobrevivir sola, la integró en una federación de estados vecinos que se convirtieron en Malasia.

Sin embargo, después de dos años, las autoridades malasias le solicitaron a Singapur que se marchara debido a desavenencias ideológicas.

Lee lloró ante la televisión nacional cuando anunció la separación, a la que describiría después como uno de sus mayores remordimientos políticos.

El gobierno declaró siete días de duelo nacional por la muerte de Lee y ordenó que las banderas ondeen a media asta en los edificios del estado.

FUENTE: Associated Press

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