Pequeñas hormigas desfilan por un puente de cristal en la nueva ala del museo, el Centro Richard Gilder para la Ciencia, la Educación y la Innovación. Ballenas gigantes se deslizan por las paredes en una muestra inmersiva de video. Y las curvas naturales del edificio, inspiradas en los cañones del suroeste de Estados Unidos, pretenden resaltar cómo todo está entrelazado.
Ballenas y bichos en nueva ala del Museo de Historia Natural
El centro, que tuvo un costo de 465 millones de dólares y cuya construcción tardó casi una década, abrirá sus puertas al público el jueves, añadiendo un nuevo factor sorpresa a uno de los museos más visitados del mundo.
La arquitecta Jeanne Gang dijo el miércoles en una visita de prensa previa a la inauguración que se preguntó cómo el espacio podía contribuir al deseo natural de la gente de aprender. "Eso nos llevó a revisar paisajes geológicos, donde se puede ver cómo las fuerzas naturales dan forma a la materia, dan forma a nuestro mundo”, explicó.
El Centro Gilder ya alberga a más de medio millón de habitantes diminutos, residentes de una exhibición de insectos que cuenta con 18 especies de bichos vivos, y un jardín interior donde los visitantes podrán mezclarse con cientos de polillas y mariposas.
El objetivo es que la gente “se acerque y conviva” con los bichos y se destaque su importancia en el mundo natural, comentó David Grimaldi, entomólogo del museo.
"Los insectos tienen una muy mala reputación debido a esta pequeñísima fracción de insectos que pican o transmiten enfermedades”, dijo Grimaldi. Pero la mayoría de las especies de insectos no suponen ningún peligro para el ser humano y son parte esencial de sus ecosistemas más amplios, añadió.
Mariposas de colores brillantes vuelan alrededor de un jardín, que se mantiene caliente y húmedo para imitar sus hogares tropicales, mientras escarabajos gigantes se alimentan de fruta en descomposición.
Y luego están las hormigas: El museo envió unas 500.000 hormigas cortadoras de hojas para construir una enorme colonia en el insectario. Las diminutas obreras recogen sus hojas en un recinto acristalado y luego cruzan un puente para cultivar sus festines fúngicos en grandes bulbos de cristal a lo largo de la pared.
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El Departamento de Ciencia y Salud de The Associated Press recibe apoyo del Grupo de Medios Educativos y de Ciencia del Instituto Médico Howard Hughes. La AP es la única responsable del contenido.
FUENTE: Associated Press
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