El arzobispo Diarmuid Martin, quien lleva años tratando de recuperar la credibilidad de la Iglesia católica después de décadas de abuso y encubrimiento irlandés, dedicó su homilía dominical al viaje que hará Francisco el 25 y 26 de agosto. Dijo que la visita se da en un momento de gran ansiedad sobre el futuro de la iglesia en Irlanda y más allá.
Martin reconoció que los escándalos han producido un "resentimiento profundamente arraigado" contra los líderes de la iglesia que facilitaban el abuso y trataban de protegerse.
“No es suficiente decir simplemente lo siento. Las estructuras que permiten o facilitan el abuso deben ser analizadas y destruidas para siempre”, advirtió.
