El ministro de Economía, Luis Caputo, informó a periodistas que un monto en pesos equivalente a los 1.300 millones de dólares del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) —administra los recursos del sistema previsional— serán invertidos en plazos fijos de los bancos, que a cambio ofrecerán líneas de crédito para la compra de la primera vivienda.
“En Argentina cuesta desarrollar el crédito hipotecario por nuestra volatilidad histórica de políticas económicas”, sostuvo Caputo, quien detalló que este tipo de crédito equivale actualmente a 2 puntos del PIB.
El anuncio tuvo lugar en momentos en que Milei enfrenta reclamos para atender la situación de seis millones de personas que no pueden afrontar deudas contraídas con bancos y billeteras virtuales, entre otros acreedores, en un contexto de actividad económica dispar y pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores registrados.
La línea de créditos hipotecarios beneficiará a entre 17.000 y 18.000 familias que podrán acceder a un máximo equivalente a 200.000 dólares para adquirir su primera vivienda, con tasas de interés que no podrán superar el 7,5%.
El Banco Central ha reportado un crecimiento ininterrumpido de la tasa de morosidad en los últimos 20 meses. En junio, última cifra oficial disponible, el 17,5% del crédito estaba en mora. Préstamos personales y las tarjetas de crédito explican más del 70% del saldo moroso.
El gobierno atribuyó el fenómeno a una “falta de cultura financiera” de los ciudadanos, que cuentan con nuevas fuentes de financiamiento además de los bancos, y se negó a mediar en un asunto “entre privados”.
La semana pasada, un grupo de deudores protagonizó la primera movilización en Buenos Aires para denunciar los planes de refinanciamiento que ofrecen los bancos y demás acreedores con tasas de interés que resultan impagables. Este miércoles, el oficialismo frenó varias iniciativas opositoras en la Cámara de Diputados para declarar la emergencia crediticia.
Caputo aclaró que la tasa de morosidad para créditos hipotecarios es actualmente baja (1,6%) comparada con la del resto de los deudores en mora y aclaró que el Banco Central será el encargado de supervisar a las entidades adheridas al nuevo plan.
Una dosis de justicia social Milei, un anarco-capitalista que reniega del Estado, manifestó hace un par de días que no va a modificar el rumbo de su plan económico de austeridad con vistas a las elecciones generales de octubre, en las que buscará la reelección, a pesar de que existen temores en los mercados sobre cuánto pesará la caída en los ingresos en el apoyo al gobierno.
“El mercado le asigna una probabilidad muy baja de volver el kirchnerismo —corriente del peronismo de centro-izquierda que gobernó el país entre 2003-2015 y 2019-2023—, entre 5 y 10%. Pero tiene impacto en el riesgo país. Venezuela sería Disneylandia si se diera el escenario ese”, sostuvo Caputo.
El ministro afirmó que el plan anunciado “hace a la justicia social, nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda”. La justicia social, paradójicamente, es una bandera del peronismo opositor.
Caputo también destacó que ayudará a reactivar a la industria de la construcción, uno de los sectores con mayor mano de obra y que se fue golpeado por la parálisis de la obra pública dentro del plan de austeridad.
FUENTE: AP