Estas familias no podrán celebrar la navidad sus seres queridos murieron por culpa de choferes borrachos y esto es lo que desean impedir en estas festividades. Kaely Camacho de 13 años murió después que su camioneta en la que viajaba con sus padres y hermanas se partiera en dos cuando un conductor ebrio los impacto. Hoy su familia declaró que pese a que la ley castigo al hombre que causas al tragedia nada les devolverá a la pequeña Kaely.
Autoridades de la patrulla de carreteras no solo quieren educar a la comunidad sobre el resultado de manejar bajo el efecto del alcohol sino el peligro que causa cuando no se utiliza el cinturón de seguridad.
En el caso de Kaely el conductor Sandro Guillén conducía a más de 100 mph en un carril solo para autobuses. Guillen, huyó a pie de la escena del accidente, la policía logró capturarlo y un examen de alcoholemia arrojó que se encontraba en estado de ebriedad y fue sentenciado a 20 años de prisión.
FUENTE: Gina Romero - Américatevé.com