ORAU, una organización indígena de la Amazonía peruana, dijo en un comunicado que el asesinato ocurrió la víspera en el distrito de Yurúa, región Ucayali, cuando Américo Pascuala, 57 años y exjefe de la comunidad nativa Onconashari, realizaba acciones de monitoreo y vigilancia en los bosques de su aldea.
En el comunicado se indicó que Pascuala halló a “terceros dentro de su territorio comunal” los cuales extraían resina del árbol llamado copaiba (Copaifera officinalis), que se usa en la industria cosmética, de higiene y medicinal. El uso de la resina por los nativos para tratar heridas ya es descrito desde el siglo XVI por más de una decena de cronistas españoles y portugueses durante la conquista y colonización de América.
El comunicado añadió que Pascuala, del grupo indígena Asháninka, se enfrentó a los extractores de resina y “recibió impactos de armas de fuego que ocasionaron su fallecimiento”.
Jamer López, presidente de ORAU, dijo a The Associated Press que Pascuala había denunciado antes la presencia de invasores sin recibir ayuda de las autoridades.
La región Ucayali, donde está ubicada Onconashari, es una área de tránsito de droga con influencia del Comando Vermelho, un grupo criminal brasileño y considerado por Estados Unidos como organización terrorista.
López pidió a la fiscalía y a la policía ingresar de forma inmediata a la comunidad de Onconashiri para levantar el cadáver e investigar de forma rápida para capturar y sancionar a los responsables. “Estos asesinatos impunes se llevan a los integrantes más valiosos de cada comunidad”, dijo.
Desde 2020 suman 36 asesinatos de líderes indígenas que defienden los bosques, incluida la muerte de Pascuala, según un conteo de AIDESEP, la mayor organización indígena de la Amazonía de Perú.
ORAU exigió al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos fortalecer los mecanismos de protección para los defensores indígenas garantizando la vida de quienes defienden los bosques. La AP pidió comentarios al Ministerio de Justicia pero no obtuvo una respuesta al momento.
La resina de copaiba abastece las industrias cosmética, perfumística, farmacéutica y química para elaborar jabones, cremas, champús, bálsamos, perfumes y barnices. Se venden en farmacias, perfumerías y plataformas brasileñas mientras que en Perú predominan goteros, ungüentos y tiendas naturistas nacionales.
FUENTE: AP