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Líderes religiosos participarán como capellanes en la elección de mitad de mandato en EEUU

Cuando llegue el Día de las Elecciones en Estados Unidos, una líder cuáquera viajará desde la capital del país hasta Ohio, su estado natal. Un ministro cristiano y un rabino judío harán vigilia fuera de un centro de votación en Arizona. Una monja budista ofrecerá apoyo a los votantes en Wisconsin.

En estados clave de todo el país, estos líderes religiosos y cientos de sus pares asumirán por un día el papel de capellanes electorales. Se desplegarán en nueve estados —Arizona, Michigan, Georgia, Ohio, Pensilvania, Carolina del Norte, Wisconsin, Virginia y Texas— donde se esperan contiendas reñidas que elevarán las tensiones políticas.

Faiths United in Saving Democracy, una coalición no partidista de aliados interreligiosos y seculares, ayuda a capacitar y certificar a esta fuerza voluntaria de miembros del clero y pacificadores laicos a tiempo para las elecciones del 3 de noviembre.

Llevarán gorras y chalecos identificativos, y permanecerán fuera de los centros de votación, con el objetivo de mantener una presencia serena y tranquilizadora para alentar a más votantes a ejercer sus derechos sin miedo ni vacilación, explicó la cofundadora Barbara Williams-Skinner. Hasta el 19 de octubre, han reclutado a 1.235 capellanes electorales y pacificadores, precisó.

Aunque la idea de capellanes electorales existe desde hace varios años, Williams-Skinner afirmó que “2026 será diferente” porque existe una preocupación generalizada de que la presencia de agentes federales de inmigración pueda tener un efecto disuasorio.

“El miedo es real”, afirma, preocupada de que pueda desalentar a votantes elegibles en familias con estatus migratorios mixtos y en comunidades de color. Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional han dicho de manera constante que no tienen planes de enviar agentes de inmigración a los centros de votación, aunque el secretario de la agencia, Markwayne Mullin, señaló que podrían presentarse por un motivo específico, como arrestar a alguien si existe una orden judicial.

La coalición ha ofrecido capacitación en línea y presencial. Los participantes reciben información sobre derechos de los inmigrantes, técnicas de desescalada y números de teléfono a los que llamar en situaciones tensas, indicó Williams-Skinner.

La iniciativa, fuertemente arraigada en la iglesia negra, se ha ampliado para incluir diversas religiones, así como a personas no religiosas, añadió.

“Se trata de un movimiento construido por coaliciones inusuales”, manifestó. “Hay protestantes blancos de iglesias tradicionales, cuáqueros, bautistas tradicionales, líderes de iglesias negras, imanes, rabinos, todo tipo de personas que probablemente no trabajarían juntas o no han trabajado juntas en el pasado”.

Aunque la mayoría de los grupos participantes son moderados o progresistas, Williams-Skinner subraya que se trata de una iniciativa estrictamente no partidista.

“No nos obsesionamos con quién es moderado o quién es conservador. La gente simplemente necesita poder votar, sin miedo”, expresó.

En una encuesta de Pew posterior al asesinato del activista conservador Charlie Kirk en septiembre de 2025 se mostró que el 85% de los estadounidenses de diferentes líneas políticas cree que la violencia política va en aumento.

En elecciones pasadas, los centros de votación han sido blanco de manifestantes. En 2022, se ordenó a miembros de un grupo que afirmaba vigilar buzones de entrega de boletas en Arizona que se mantuvieran al menos a 75 metros (250 pies) de distancia cuando los votantes se quejaron de que estaban siendo intimidados. En 2020, después del Día de las Elecciones, una multitud irrumpió en un centro de conteo de votos en Detroit; muchos de sus miembros fueron incitados por teorías conspirativas en línea sobre fraude electoral.

Mientras la turba golpeaba las puertas y ventanas del centro, el reverendo Steve Bland fue uno de los líderes religiosos que interpusieron sus cuerpos entre el edificio y la multitud. Bland, quien dirige la Liberty Temple Baptist Church de Detroit, continúa ese trabajo como capellán electoral.

El pastor comenta que la desescalada a menudo implica “usar las palabras correctas para calmar una situación” o brindar a los votantes intimidados apoyo moral y la tranquilidad de que están a salvo para ejercer su derecho cívico. Bland relató que hizo exactamente eso por una mujer negra de edad avanzada durante una elección anterior.

“Se fue y regresó con dos de sus nietos, que también votaron”, contó. “Sin esa intervención, tres personas no habrían votado ese día”.

El reverendo Bankole Akinbinu, pastor principal de Baptist Grove Church en Raleigh, Carolina del Norte, dijo que la capacitación en resolución de conflictos y desescalada le ha dado la confianza para servir como capellán electoral. Como milenial, ha buscado involucrar a los jóvenes reclutando pacificadores en campus universitarios.

Su motivación proviene de ver intentos de supresión del voto en Carolina del Norte y otros estados.

“Pienso en nuestros antepasados y en la lucha que tuvieron que soportar para darnos el privilegio de votar”, afirmó Akinbinu. “Pienso en mis hijos y en la nación que quiero entregarles”.

Steven Huefner, subdirector del Programa de Derecho Electoral de The Ohio State University, señala que los capellanes electorales podrían ayudar a calmar los nervios a flor de piel de un público votante expuesto constantemente a retórica divisiva y noticias sobre violencia política. Aunque ese tipo de violencia ha aumentado, agrega, no es generalizado.

“Los trabajadores electorales están bien capacitados y pueden administrar elecciones bastante bien”, indicó.

Históricamente, los líderes religiosos han desempeñado el papel de pacificadores, dijo Wendy Cadge, profesora de sociología de Bryn Mawr College en Pensilvania y fundadora del centro de análisis Chaplaincy Innovation Lab.

Y ahora la capellanía —más allá de los espacios tradicionales de culto— atrae a más miembros del clero.

“La gente se siente llamada a la capellanía porque quiere estar con las personas en momentos difíciles”, explicó Cadge. “No quieren preocuparse por el color de la alfombra en la iglesia o por si sus programas juveniles atraen a suficientes personas. Es un tipo de trabajo diferente”.

Los miembros del clero que se desplegarán el Día de las Elecciones afirman que están atendiendo un fuerte llamado, impulsado por la fe, para servir como capellanes electorales.

En Arizona, la reverenda Katie Sexton, directora ejecutiva de Arizona Faith Network, asume la iniciativa como una forma de tender puentes a través de la división política.

“La urna es un lugar donde a todos se nos ve como iguales”, dijo, y añadió que ello refleja la creencia cristiana de que todos los seres humanos fueron creados a imagen y semejanza de Dios. “Eso tiene un poder enorme”.

El 6 de octubre, Sexton y varias personas más participaron en una sesión de capacitación —una de las últimas antes de las elecciones de mitad de mandato— en Temple Chai, una sinagoga reformista en Scottsdale.

La rabina Emily Segal, quien dirige la congregación, será capellana electoral por primera vez el próximo mes. El trabajo, dice, coincide con lo que la Torá y el Talmud enseñan sobre una sociedad sana y justa.

A lo largo de la historia estadounidense, las coaliciones interreligiosas han generado cambios poderosos y han servido como fuentes de inspiración, señaló Segal. “Cada vez que podemos reunirnos con aliados de fe en torno a nuestros valores compartidos para el bien social es una verdadera fuente de santidad para nuestra comunidad”.

Bridget Moix, una líder cuáquera, viajará a su Ohio natal el Día de las Elecciones.

“En nuestra tradición de fe, concebimos el voto como un acto sagrado que queremos proteger”, manifestó.

Para Reirin Gumbel, maestra residente del Milwaukee Zen Center, será la tercera vez cuando llegue noviembre.

“Como budistas, el Sutra Metta que cantamos dice que todo ser tiene los mismos derechos, y que debemos tener compasión hacia todos”, explicó.

El imán Mohammed Ali Elahi, líder espiritual de la Islamic House of Wisdom en Dearborn Heights, Michigan, considera la posibilidad de convertirse en capellán electoral por primera vez. En una campaña sumamente conflictiva en el estado de Elahi, Abdul El-Sayed es el primer candidato demócrata musulmán en postularse para un escaño del Senado de Estados Unidos.

El imán dijo estar cansado de la diatriba antimusulmana que ha surgido antes de las elecciones de mitad de mandato.

“Como clero interreligioso, defendemos principios, no personalidades”, afirmó. “El Corán nos dice que defendamos lo correcto: la verdad, la justicia, la paz, los derechos humanos y la dignidad de los seres humanos, sean quienes sean”.

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La cobertura de temas religiosos de The Associated Press recibe apoyo mediante la colaboración de la AP con The Conversation US, con financiamiento de Lilly Endowment Inc. La AP es la única responsable de este contenido.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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