En la operación, decenas de comandos israelíes asaltaran el aeropuerto de Entebbe, donde milicianos palestinos y alemanes, respaldados por fuerzas ugandesas, mantenían como rehenes a 106 pasajeros de un vuelo secuestrado que iba de Tel Aviv a París. La acción duró menos de una hora, con un número limitado de bajas entre los comandos y los rehenes, la mayoría de los cuales eran israelíes o judíos, lo que la convirtió en material de leyenda dada la dificultad y el alto riesgo de la misión.
Israel divulga documentos clasificados sobre operación en Entebbe para liberar a más de 100 rehenes
JERUSALÉN (AP) — Israel publicó el viernes un conjunto de documentos previamente clasificados donde se detallan las decisiones detrás de una audaz incursión realizada en 1976 para liberar a más de 100 rehenes retenidos en Uganda.
Israel divulgó los archivos antes del 50mo aniversario de la incursión, el 3 de julio, y mientras el país aún lidia con las secuelas de la crisis de rehenes que comenzó cuando combatientes encabezados por Hamás atacaron Israel el 7 de octubre de 2023. En el ataque murieron alrededor de 1.200 personas y otras 251 fueron tomadas como rehenes y trasladadas a Gaza.
Los archivos sobre la incursión de Entebbe amplían revelaciones anteriores y lo que ya se sabía sobre el improvisado equipo de crisis del entonces primer ministro Yitzhak Rabin, y muestran cómo las autoridades tuvieron que decidir entre negociar la liberación de los rehenes e intentar una operación de largo alcance que exigiría que comandos israelíes volaran miles de kilómetros (millas) sobre varios Estados hostiles.
El equipo insistió inicialmente en que no debía haber negociaciones con los captores: el Frente Popular para la Liberación de Palestina y el grupo alemán occidental Revolutionäre Zellen. Los grupos, que secuestraron el vuelo de Air France procedente de Tel Aviv cuando hizo escala en Atenas, exigieron la liberación de prisioneros en varios países y advirtieron que comenzarían a matar rehenes si las conversaciones no daban resultados antes del plazo que ellos mismos se impusieron.
Sin embargo, a medida que la crisis se prolongaba durante seis días y la presión de las familias de los rehenes aumentaba, los líderes israelíes se fueron mostrando gradualmente más abiertos a dialogar, según un resumen de los archivos publicado por los Archivos Estatales de Israel.
“La hora cero se acerca… Creemos que debe hacerse un esfuerzo supremo y romper el ultimátum”, escribió el equipo de crisis de Rabin en un memorando al autorizar negociaciones sobre algunas de las condiciones.
Históricamente, Israel ha negociado con grupos de milicianos palestinos para intercambiar rehenes por prisioneros y detenidos palestinos, aun cuando distintos críticos advertían que esa práctica podría alentar más secuestros. Entebbe suele considerarse un momento en que Israel dio un giro al optar por una arriesgada operación militar, pero los documentos divulgados el viernes sugieren lo contrario. Tras bambalinas, los funcionarios se inclinaron por el uso de la fuerza solo cuando las negociaciones se estancaron y creció la confianza en una posible operación.
Según los documentos, Israel adoptó un enfoque de dos vías. Impulsó negociaciones encabezadas por Francia con el presidente ugandés Idi Amin, mientras elaboraba planos del aeropuerto y se preparaba para enviar aviones de transporte a Kenia y luego a Uganda para tomar por asalto el aeropuerto al amparo de la noche.
Los comandos irrumpieron en el aeropuerto y salvaron a todos los rehenes salvo tres, que murieron en el fuego cruzado. Durante el tiroteo, las fuerzas israelíes mataron a todos los secuestradores y a decenas de soldados ugandeses. Solo murió un comando: Yonatan Netanyahu, hermano del futuro primer ministro Benjamin Netanyahu.
La operación fue criticada por Amin y por la Organización de la Unidad Africana, una institución predecesora de la Unión Africana, que consideró la incursión una violación de la soberanía de Uganda en un momento en que afirmaba estar negociando la liberación de los rehenes.
Para Israel, Entebbe fue visto ampliamente como un éxito apenas cuatro años después de que los nueve rehenes israelíes murieran en un intento de rescate encabezado por Alemania durante los Juegos Olímpicos de Verano de 1972 en Múnich. Aun así, sus líderes sabían que los éxitos militares no pondrían fin al conflicto.
“No nos engañemos”, escribió Rabin en uno de los memorandos divulgados el viernes. “Fue una operación y un logro extraordinarios. Sin embargo, el problema no ha terminado. El terrorismo sigue actuando. Es demasiado pronto para decir qué otros problemas nos planteará el terrorismo y qué lecciones debemos aprender de este asunto. Hemos terminado una batalla, pero la guerra continúa”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
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