MANAGUA, Nicaragua (AP) ? Miles de tortugas de diversas especies empezaron a arribar a las costas del Pacifico de Nicaragua, luego de semanas de espera y alarma de parte de las autoridades ambientales que estiman que por los menos dos millones de tortuguillos nazcan en la presente temporada de desove de los quelonios.
El director de Biodiversidad del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Carlos Mejía, informó el martes que a pesar del ritmo lento con el que han llegado las tortugas, han podido contabilizar unas 40.000 de las 250.000 que se esperan para ésta temporada.
La ausencia de las tortugas en playas nicaragüenses, despertó preocupación en septiembre por falta de arribadas masivas que debió iniciar en julio y que concluye en diciembre.
"A pesar de los atrasos (en los arribos) esperamos que unos dos millones de tortuguillos nazcan en nuestras playas", dijo Mejía.
Los reportes oficiales de arribadas de tortugas reflejan que en el año 2006 se registraron 125.400 tortugas anidando, en 2008 el número subió a 247.000 y en 2012 se reportó un record en anidación de 253,474 tortugas.
Mejía dijo que los informes que tienen de los refugios de Vida Silvestre La Flor y Chacocente en el Pacífico Sur de Nicaragua, indican que desde el 14 de septiembre empezaron los arribos de más de 12 mil quelonios entre ambos.
Las tortugas que visitan las playas nicaragüenses pertenecen a las especies paslama, toruta, baula y carey. De acuerdo a Mejía, los especímenes llegan a las playas de ésta nación porque siempre vuelven a poner sus huevos al sitio en el que nacieron.
Una tortuga puede poner un centenar de huevos en una noche, pero sólo un tortuguillo entre 1.000 llega a ser adulto.
El ecólogo Fabio Buitrago, explicó que las tortugas no estaban llegando a desovar por la pesca con bombas, o que estas estaban quedando enredadas en boyas y redes que usan los pescadores artesanales en alta mar.
"Echarle la culpa al cambio climático es lo más fácil, la verdad es que esto tiene que ver con la cultura de pesca que tienen quienes hacen sus faenas en las playas hasta las que vuelven las tortugas", dijo Buitrago a la AP.
El Ejército y la Policía de Nicaragua apoyan la vigilancia en las playas en esta época, para evitar el saqueo de huevos de tortuga, que todavía se venden como alimentos de forma ilegal.