Sudáfrica se prepara para el primero de varios homenajes a Nelson Mandela. Solamente desde Estados Unidos, viajaran cuatro presidentes, incluido el actual presidente Obama.
Será el gran desafío para Sudáfrica. Líderes de todo el mundo se acercan a rendirle un homenaje al emblema de la lucha contra el "apartheid". Pero Sudáfrica es un país donde todavía los índices de inseguridad son altos, y esto genera un riesgo extra. El primero de varios homenajes oficiales a Nelson Mandela será mañana, en un estadio de Johannesburgo, que tiene capacidad para 95 mil personas. Se espera que haya gente que quede afuera. Quienes no se puedan acercar a Johannesburgo podrán seguir la ceremonia en las calles de todo el país africano. Los nietos de Mandela le rendirán tributo, y el presidente Barack Obama, que viajó junto a su familia, será uno de los oradores. Jimmy Carter, Bill Clinton y George W. Bush también serán de la partida. Se espera que Raúl Castro aterrice en las próximas horas.
La gente homenajea a Mandela en las calles de Sudáfrica. La casa del líder, en Soweto, se ha convertido en sitio de peregrinación.
Mañana el estadio albergará a cien personalidades, entre jefes de estado y realeza. Por eso la seguridad es un desafío. Once mil soldados custodiarán el área, y están instalando vidrios blindados para cuidar a los presidentes de posibles disparos.
Las embajadas sudafricanas de todo el mundo pusieron a disposición libros de condolencias. Personalidades como Ángela Merkel y Joe Biden, ya dejaron sus firmas.
Pero quizás lo más conmovedor son las expresiones de congoja en las calles. Más allá de diferencias políticas, a Mandela se lo reconoce como el hombre que unió al país.
La familia de Mandela distribuyó un comunicado en el que expresan su gratitud por las expresiones de cariño del pueblo.