El controversial apretón de mano entre el presidente Barack Obama y Raúl Castro ha dado de qué hablar en Miami y en Washington.
Desde un lado y desde el otro del espectro político, han defendido y criticado al Presidente por su gesto con el gobernante cubano.
El gran misterio sigue siendo: ¿qué se dijeron? Tras ver varias veces la imagen daría la impresión que Raúl Castro le dice algo al presidente Obama, y que este se limita a asentir con la cabeza. Pero el contenido de esas palabras es desconocido. Las consecuencias, son objeto de debate.
Hacía 13 años que un presidente estadounidense no estrechaba la mano de un gobernante cubano. Durante la administración Obama hubo de todo, desde momentos de aparente acercamiento entre ambos gobiernos, sin hechos demasiado concretos, hasta la detención de Alan Gross, un ciudadano americano que lleva ya cuatro años en prisión en Cuba. Pero pocas cosas generaron tanta polémica como este saludo.
"Cuando el líder del mundo libre agarra la mano llena de sangre de Raúl Castro, esto se convierte en propaganda para la tiranía", decía la congresista cubanoamericana Ileana Ros Lehtinen, quien además, cuestionó al Secretario de Estado.
Mientras John Kerry dijo: "les pido que escuchen el discurso del Presidente. Si no lo leyeron, en el homenaje a Mandela, el Presidente dijo 'le pedimos a los líderes que honren el sufrimiento de Mandela por la libertad, para traerle derechos humanos básicos a su gente." Ante lo que Ros Lehtinen le replicó preguntando si Raúl Castro estaba ofreciendo estos derechos humanos básicos.
El senador Marco Rubio también hizo pública su posición afirmando por escrito que "si el presidente iba a estrechar su mano con Raúl Castro, debió haberle preguntado acerca de las libertades con las que se asociaba a Mandela, que en Cuba son negadas a los cubanos". John McCain, por su parte, aseguro en Twitter que nunca estrecharía su mano con quien mantiene a americanos en prisión.