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El acuerdo de EEUU con Irán ha generado muchas preguntas. Estas son algunas respuestas

El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán tiene como objetivo poner fin a la guerra, reabrir el estrecho de Ormuz, aliviar las sanciones contra la República Islámica y reiniciar las conversaciones nucleares en un plazo de 60 días.

Pero el breve documento firmado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, no es muy claro en algunas de las principales cuestiones que dejó el conflicto regional que sacudió la economía mundial. Estados Unidos afirma que algunos asuntos pendientes se resolverán durante esos 60 días.

Estas son algunas de las principales preguntas y las mejores respuestas disponibles por el momento.

Trump afirma que un objetivo clave de la guerra era impedir que Irán obtuviera un arma nuclear, mientras que Teherán ha negado desde hace mucho tiempo que ese sea uno de sus objetivos. El ataque sorpresa de Estados Unidos e Israel que inició la guerra el 28 de febrero se produjo mientras Irán participaba en conversaciones nucleares, cuya reanudación ahora está prevista.

Será extremadamente difícil alcanzar un acuerdo nuclear completo antes del plazo de 60 días, que podría ampliarse. La negociación del acuerdo nuclear de 2015, que Trump anuló durante su primer mandato, tardó más de 18 meses e implicó complejas discusiones técnicas entre expertos nucleares.

Irán ha insistido durante mucho tiempo en su derecho a enriquecer uranio. En el acuerdo no se especifica si se le permitirá enriquecer a los niveles bajos necesarios para las centrales eléctricas o al nivel mucho más alto al que había enriquecido antes de la guerra, dejando al uranio a un corto paso técnico de alcanzar el grado armamentístico.

Se cree que casi todas las existencias actuales de uranio altamente enriquecido de Irán quedaron enterradas por los ataques de Estados Unidos del año pasado. En el acuerdo se indica que, como mínimo, las existencias se diluirán en el lugar bajo supervisión de la ONU, sin dar más detalles. Trump lleva mucho tiempo exigiendo que se retiren del país.

El cierre por parte de Irán de esta vía marítima crucial —por la que antes de la guerra pasaba una quinta parte del petróleo y el gas del mundo— provocó una histórica conmoción mundial en el suministro de combustible, elevando los precios de todo, desde la gasolina y los alimentos hasta los fertilizantes y los billetes de avión.

Lloyd’s List Intelligence, una empresa de datos marítimos, informó el jueves que los principales transportistas han empezado a desplazar de nuevo buques a través del estrecho.

Según el acuerdo, la vía marítima se reabrirá por completo, Irán retirará las minas en un plazo de 30 días y no se impondrán cargos a los buques comerciales durante el periodo de 60 días.

El paso era gratuito antes de la guerra, pero Irán impuso peajes durante los combates y ha dicho que seguirá cobrando tarifas.

Expertos legales señalan que eso violaría las leyes internacionales sobre la libertad de navegación, y Estados Unidos lo ha rechazado tajantemente. Esas tarifas también podrían entrar en conflicto con las sanciones contra Irán, lo que las volvería problemáticas para los transportistas.

Aun si el estrecho se reabre por completo, podrían pasar semanas o meses antes de que se restablezca el flujo normal de petróleo y gas.

Los capitanes de los barcos y las aseguradoras tendrán que decidir si realmente es seguro. Cientos de buques varados durante meses en el golfo Pérsico tendrán que salir por esta estrecha vía con forma de codo. Incluso un breve intercambio de disparos —que ocurrió varias veces después de un alto el fuego declarado en abril— podría detener el tráfico una vez más.

Los principales productores de petróleo y gas del golfo Pérsico, como Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, también necesitarán tiempo para reparar la infraestructura crítica dañada por los ataques con misiles y drones lanzados por Irán.

Estados Unidos afirma que ha levantado su bloqueo en virtud del acuerdo, que también contempla exenciones de sanciones que permitirán a Irán exportar petróleo. Eso dará un impulso a la devastada economía iraní y probablemente hará bajar los precios mundiales del combustible. Estados Unidos también se compromete a descongelar fondos iraníes retenidos en el extranjero.

También se levantarán numerosas sanciones internacionales impuestas a lo largo de los años en relación con el programa nuclear de Irán, su apoyo a grupos armados y violaciones de derechos humanos, pero solo como parte de un acuerdo nuclear definitivo. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, manifestó que el alivio de sanciones estaría “basado en el desempeño”.

En el acuerdo se pide que Estados Unidos y sus aliados regionales desarrollen un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares para Irán, pero no se indica quién lo pagaría.

Trump dijo que Estados Unidos no contribuirá, y Vance señaló que la financiación correspondería a los países ricos del golfo Pérsico. Pero es poco probable que quieran ayudar a Irán en un momento en que sus propias economías sufren las consecuencias de la guerra y la destrucción de su infraestructura causada por los ataques iraníes.

En el acuerdo se pide un cese inmediato de las operaciones militares “en todos los frentes, incluido Líbano”, donde Israel ha combatido al grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por Irán, y garantizar la “integridad territorial y soberanía” de Líbano.

En el documento no se indica si eso significa que Israel se retiraría de las amplias franjas del sur de Líbano que ha ocupado desde que Hezbollah se sumó a la guerra en sus primeros días disparando cohetes y drones contra el norte de Israel.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que enfrenta elecciones a finales de este año, se ha negado a retirarse, al afirmar que las fuerzas israelíes permanecerán en Líbano hasta que se elimine la amenaza de Hezbollah.

Hezbollah se ha negado a detener sus propios ataques mientras Israel ocupe territorio libanés, e Irán ha insistido en que Líbano sea incluido en cualquier alto el fuego.

La continuación de los combates podría invalidar el acuerdo si Irán o Estados Unidos consideran que el otro lo está incumpliendo.

En el acuerdo no se menciona ninguno de los dos elementos, y Trump sugirió esta semana que Irán tiene derecho a contar con algunos misiles balísticos en proporción a sus vecinos.

Irán aún tiene misiles capaces de alcanzar a Israel y desde hace tiempo ha respaldado a grupos armados como Hezbollah, Hamás en Gaza, los rebeldes hutíes en Yemen y milicias en Irak, que también han atacado al Estado judío. Eliminar los misiles de Irán y debilitar su red de aliados armados figuraban entre los principales objetivos de guerra de Estados Unidos.

El alivio de sanciones podría permitir que Irán siga financiando a esos grupos, aunque tendrá que equilibrarlo con su propia crisis económica y sus necesidades de reconstrucción.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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