Es el último dilema en un campo que ya es molestoso para las mujeres, con sus pautas contradictorias sobre cuando hacerse los chequeos: ¿A partir de los 40, 45 o 50? ¿Cada año o cada dos años?
El problema: los mamografías salvan vidas si es que detectan a tiempo un cáncer hostil de mama. Pero también pueden hacer daño con las falsas alarmas y encontrando tumores que crecen tan lentamente que nunca hubieran representado una amenaza - diagnóstico excesivo que quiere decir que algunas mujeres reciben tratamientos innecesarios.
Hallar una solución intermedia es una interrogante clave ahora que doctores comenzaron a reclutar 165.000 mujeres en Estados Unidos para comparar mamografías de 3-D, potencialmente de mayo beneficio, conocidas como "tomosintesis", con mamografías digitales estándares de dos dimensiones.
Las mamografías de 3-D han sido promocionados como capaces de encontrar más cánceres.
"Pero la idea no es tanto hallar más cánceres sino encontrar los cánceres que van a poner en peligro la vida del paciente", dijo el médico Worta McCaskill-Stevens, del Instituto Nacional para el Cáncer, que está dando los fondos para el nuevo estudio para ver si es que los escáneres en 3-D verdaderamente encuentran los tumores que realmente importan.
Se trata de una de las más grandes pruebas al azar de mamografía que se hace en décadas, y los científicos diseñaron la investigación para hacer más que solo hallar una respuesta a la interrogante sobre la prueba en 3-D. Ellos esperan que los hallazgos también, eventualmente, ayuden a aclarar algunas de las confusiones sobre las mejores maneras para hacerse un chequeo.
"Lo más importante sobre estudio es que nos está empujando hacia los chequeos especializados, contrario a lo que tenemos ahora, que es un solo tipo de chequeo para todos", opinó la presidenta de la investigación, Etta Pisano, radióloga del Centro Médico Beth Israel Deaconess, en Boston.
FUENTE: Associated Press


